De acuerdo con el informe de Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre el 1 de enero y el 28 de febrero Paraguay exportó 44.384 toneladas de carne bovina. Dentro del top cinco de destinos, Chile, con 14.417 toneladas importadas, por valor de USD 96,3 millones, se mantiene en el primer lugar, mientras que Israel y Estados Unidos protagonizan la principal puja en el segundo escalón.
Según el reporte, Israel importó 7274 toneladas por un valor FOB de USD 53,3 millones, lo que lo ubica como segundo mayor comprador, en términos de ingresos generados. En tanto, Estados Unidos adquirió 8876 toneladas (más volumen físico), pero generó USD 47,4 millones, quedando en tercera posición en el ranking por valor.
La diferencia radica en el precio promedio por tonelada. Israel pagó aproximadamente USD 7326 por tonelada, mientras que el mercado estadounidense promedió cerca de USD 5340 por tonelada. Es decir, el destino israelí abonó alrededor de un 37 % más por cada tonelada de carne paraguaya, lo que explica su ubicación superior en la tabla, pese a haber comprado menos volumen.
Este comportamiento responde, en parte, a las particularidades del mercado kosher con destino a Israel, que suele demandar cortes específicos y procesos diferenciados, generando una valorización superior del producto. Estados Unidos, por su parte, dependiendo del período, puede comprar carne para procesamiento o segmentos de menor valor relativo.
En el primer lugar se consolida Chile, que continúa siendo el principal destino de la carne paraguaya. En el periodo analizado adquirió 14.417 toneladas por un total de USD 96,3 millones, manteniendo una posición dominante tanto en volumen como en generación de divisas. El mercado chileno, históricamente, fue estratégico para Paraguay, por su estabilidad y capacidad de absorber cortes de alto valor.
En cuarta posición aparece Taiwán, con 4380 toneladas importadas y USD 29,3 millones en compras. Más atrás se ubica Brasil, con 2432 toneladas y USD 18,1 millones.
Si bien el ranking presentado corresponde solo a los cinco principales destinos, la carne paraguaya llega a un abanico mucho más amplio de mercados internacionales, lo que refleja una diversificación comercial que sigue siendo clave en un contexto global de ajustes de oferta y demanda.
En este inicio de año, la competencia entre Israel y Estados Unidos no solo expone diferencias en volumen, sino también en valorización del producto. De mantenerse esta tendencia, la disputa por el segundo puesto podría convertirse en uno de los ejes comerciales más relevantes para el sector cárnico paraguayo en 2026.
[Foto: Carne bovina / Archivo / Productiva C&M]


