El negocio ganadero enfrenta hoy una ecuación cada vez más ajustada. Si bien el valor del gordo ya se acerca a los USD 5 el kilo, la caída del tipo de cambio y el fuerte encarecimiento de la reposición están erosionando los márgenes en moneda local. Así lo expresó Pedro Ticianelli Moller, representante de la Estancia Ypoti, afirmando que ese descalce entre ingresos y costos se convirtió en uno de los principales focos de preocupación dentro de la cadena.
Durante el programa Nación Productiva, Ticianelli explicó que, si se compara con el mismo periodo del año pasado, el gordo se comercializaba en torno a USD 4 por kilo con un tipo de cambio cercano a G. 8000, lo que representaba G. 32.000 por kilo en moneda local. En ese entonces, la reposición se pagaba en el rango de G. 14.000 a G. 16.000 por kilo, permitiendo una brecha amplia entre costo y precio de venta.
En la actualidad, si bien el valor del gordo se acerca cada vez más a los USD 5 por kilo, el tipo de cambio descendió y hoy cotiza en torno a G. 6550, lo que deja el precio en guaraníes prácticamente en el mismo nivel que un año atrás. Sin embargo, la reposición pasó a ubicarse entre G. 23.000 y G. 25.000 por kilo, encareciendo significativamente la materia prima.
Para Ticianelli, esta combinación (dólar debilitado y reposición encarecida) comprime de forma sustancial el margen bruto del productor y obliga a mirar con atención la sostenibilidad del negocio en el corto plazo, en un contexto donde los costos internos no acompañan la evolución del precio internacional.
En ese aspecto, advirtió que, por ahora, la reposición continúa siendo un negocio viable, pero aclaró que esa ecuación puede modificarse rápidamente si los valores del desmamante siguen en alza mientras el tipo de cambio continúa en retroceso.
Señaló que el análisis debe hacerse prácticamente a diario, ya que el margen del recriador o del invernador depende de una combinación muy sensible entre precio de compra y cotización del dólar. “Si el costo de la reposición sigue escalando y el productor termina vendiendo en guaraníes prácticamente al mismo nivel que antes, el esquema deja de ser sostenible”.
¿Por qué el dólar preocupa tanto? Hay que entender que el negocio ganadero se maneja en dólares (exportación), pero muchos costos (especialmente la reposición) se pagan en guaraníes.
Por ende, si el dólar baja:
- Cada dólar exportado rinde menos en moneda local.
- Pero los costos internos no bajan.
- Se deteriora la competitividad y se comprimen los márgenes.
Quien aportó su punto de vista durante la programación, fue el Ing. Agr. Rodolfo Grau, propietario de la Cabaña Don Honorio, señalando que no solo hay que observar la dinámica interna, sino también el contexto internacional.
Según sostuvo, la política comercial impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump apunta a un dólar más débil para ganar competitividad exportadora, en medio de una guerra comercial. En ese marco, el tipo de cambio pasó en pocas semanas de niveles cercanos a G. 6750 a alrededor de G. 6560, con una tendencia que podría profundizarse.
Grau remarcó además que el productor es un tomador de precios. Aunque los valores de exportación muestran subas y generan optimismo, el impacto real depende del tipo de cambio y de los costos internos.
Recordó que el año pasado el precio del gordo mostraba subas quincenales (de USD 4,20 a 4,50 por kilo) que luego retrocedían abruptamente a USD 3,60, generando una alta volatilidad e imprevisibilidad en la planificación comercial. Bajo dicho escenario, indicó que será muy importante que este año el valor del ganado no vuelva a tener esas fluctuaciones.
[Foto: Ganado bovino / Archivo / Productiva C&M]


