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Invasión de caracoles en parcelas de soja preocupa a productores del Chaco

La aparición de caracoles en parcelas de soja en la zona de La Patria, Boquerón, es un problema recurrente en años húmedos. Según el Lic. Marcos Kain, director de Kurepa Kue, estos moluscos se alimentan del cultivo en sus primeros estadios, causando daños significativos. El control de la plaga requiere la aplicación de un molusquicida que tiene un costo de alrededor de USD 9 el kilo, con un posicionamiento de 3 kilos por hectárea posterior a la siembra, lo cual incrementa los costos de producción de la oleaginosa en el suelo chaqueño. El empresario agropecuario, directivo de Kurepa Kue, empresa que desarrolla la actividad agrícola en la unidad productiva La Patricia, establecimiento ubicado en la zona de La Patria, Boquerón, señaló que no es el primer año que aparecen estos moluscos en parcelas de soja, ya que en años anteriores ya se habían registrado algunas apariciones. “Normalmente aparece cuando hay humedad, como este año, que tuvimos humedad o precipitaciones en octubre y noviembre”, acotó. Comentó que comúnmente aparece en parcelas donde hay buena cobertura o buen rastrojo de cultivos anteriores. “Este año nos apareció mucho en los rastrojos de trigo y en los rastrojos de centeno. Ahí es donde mayor presencia tenemos y realmente cuando se implanta la soja, come, empieza a comer o a chupar en los primeros estadios de la plantita de soja y la mata realmente”, expresó. Kain explicó que hay un solo producto en Paraguay, que es un molusquicida para controlar la aparición de la plaga, que genera un costo adicional para la producción de la oleaginosa en el suelo chaqueño. “Comercialmente se llama Clartex, realmente controla. Estamos haciendo aplicaciones de tres kilos por hectárea de este producto, tirando con avión o con dron, tiene un costo de prácticamente nueve dólares por kilo y, por hectárea, te incrementa los costos de producción de algo que no está planificado”, subrayó. En cuanto a posicionamiento del producto, dijo que la aplicación se realiza posterior a la siembra del cultivo de la soja. “Tratamos de que ese molusco o ese caracol no suba al tallo de la soja, porque una vez que sube ya no baja a la tierra. El producto actúa como un cebo, el molusco va y come, obviamente lo mata, con eso bajamos la población”, añadió. Remarcó que trabajan con tres kilos de este producto por hectárea, que es la máxima dosificación recomendada, considerando la alta población de moluscos en el campo. “Realmente parece una playa llena de moluscos, llena de caracoles en el campo”, comentó. Señaló que no es una cuestión aislada dentro de la unidad productiva donde trabaja, ya que hay reportes de otros productores de la zona. “He hablado con colegas y recorrido otros campos, pero normalmente en los campos que hay buena cobertura, por ende, donde hay humedad en el ambiente y en el suelo, favorece la proliferación de este tipo de plagas. Entonces, en años húmedos, la presión vamos a sentir más”, advirtió. Recalcó que, en esas condiciones climáticas, los caracoles aparecen en los tallos del trigo y centeno cosechado, para instalarse en el inicio de los cultivos de soja. “No se ve todos los años, el año pasado no vimos, el año antepasado tampoco, pero hay años que sí se ve, hay que prever el insumo, porque no todos los insumos, no todos los principios activos controlan este tipo de moluscos y no hay en el mercado mucha disponibilidad de este tipo de productos”, acotó. Agregó que la principal incidencia de esta plaga es sobre la soja. “He visto principalmente en parcelas de soja, no vi en lotes ni de girasol, ni de maíz, ni de algodón, o sea, vi la presencia del molusco en lotes donde había cobertura que, por ende, nosotros destinamos a soja”, concluyó. [Foto: Caracoles en cultivos de soja / Gentileza]

La aparición de caracoles en parcelas de soja en la zona de La Patria, Boquerón, es un problema recurrente en años húmedos. Según el Lic. Marcos Kain, director de Kurepa Kue, estos moluscos se alimentan del cultivo en sus primeros estadios, causando daños significativos. El control de la plaga requiere la aplicación de un molusquicida que tiene un costo de alrededor de USD 9 el kilo, con un posicionamiento de 3 kilos por hectárea posterior a la siembra, lo cual incrementa los costos de producción de la oleaginosa en el suelo chaqueño.

El empresario agropecuario, directivo de Kurepa Kue, empresa que desarrolla la actividad agrícola en la unidad productiva La Patricia, establecimiento ubicado en la zona de La Patria, Boquerón, señaló que no es el primer año que aparecen estos moluscos en parcelas de soja, ya que en años anteriores ya se habían registrado algunas apariciones. “Normalmente aparece cuando hay humedad, como este año, que tuvimos humedad o precipitaciones en octubre y noviembre”, acotó.

Comentó que comúnmente aparece en parcelas donde hay buena cobertura o buen rastrojo de cultivos anteriores. “Este año nos apareció mucho en los rastrojos de trigo y en los rastrojos de centeno. Ahí es donde mayor presencia tenemos y realmente cuando se implanta la soja, come, empieza a comer o a chupar en los primeros estadios de la plantita de soja y la mata realmente”, expresó.

Kain explicó que hay un solo producto en Paraguay, que es un molusquicida para controlar la aparición de la plaga, que genera un costo adicional para la producción de la oleaginosa en el suelo chaqueño. “Comercialmente se llama Clartex, realmente controla. Estamos haciendo aplicaciones de tres kilos por hectárea de este producto, tirando con avión o con dron, tiene un costo de prácticamente nueve dólares por kilo y, por hectárea, te incrementa los costos de producción de algo que no está planificado”, subrayó.

En cuanto a posicionamiento del producto, dijo que la aplicación se realiza posterior a la siembra del cultivo de la soja. “Tratamos de que ese molusco o ese caracol no suba al tallo de la soja, porque una vez que sube ya no baja a la tierra. El producto actúa como un cebo, el molusco va y come, obviamente lo mata, con eso bajamos la población”, añadió.

Remarcó que trabajan con tres kilos de este producto por hectárea, que es la máxima dosificación recomendada, considerando la alta población de moluscos en el campo. “Realmente parece una playa llena de moluscos, llena de caracoles en el campo”, comentó.

Señaló que no es una cuestión aislada dentro de la unidad productiva donde trabaja, ya que hay reportes de otros productores de la zona.

“He hablado con colegas y recorrido otros campos, pero normalmente en los campos que hay buena cobertura, por ende, donde hay humedad en el ambiente y en el suelo, favorece la proliferación de este tipo de plagas. Entonces, en años húmedos, la presión vamos a sentir más”, advirtió.

Recalcó que, en esas condiciones climáticas, los caracoles aparecen en los tallos del trigo y centeno cosechado, para instalarse en el inicio de los cultivos de soja. “No se ve todos los años, el año pasado no vimos, el año antepasado tampoco, pero hay años que sí se ve, hay que prever el insumo, porque no todos los insumos, no todos los principios activos controlan este tipo de moluscos y no hay en el mercado mucha disponibilidad de este tipo de productos”, acotó.

Agregó que la principal incidencia de esta plaga es sobre la soja. “He visto principalmente en parcelas de soja, no vi en lotes ni de girasol, ni de maíz, ni de algodón, o sea, vi la presencia del molusco en lotes donde había cobertura que, por ende, nosotros destinamos a soja”, concluyó.

[Foto: Caracoles en cultivos de soja / Gentileza]

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