La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) ya puso en marcha un plan piloto de USD 5 millones destinado a la retención de vientres, con el objetivo de frenar la caída del hato ganadero y fortalecer la base productiva del sector. El programa está vigente, se canaliza a través de bancos y cooperativas, cuenta con un sublímite por productor para ampliar el alcance y contempla mecanismos de control para asegurar que los fondos se utilicen efectivamente con ese fin, explicó Fernando Lugo López, gerente general de la institución.
Según detalló a Productiva, el gerente general de la AFD, Fernando Lugo López, el programa ya se encuentra disponible y los productores interesados pueden gestionar el crédito a través de su banco o cooperativa de confianza. Al tratarse de un fondeo acotado, se estableció un sublímite de 800 millones de guaraníes por productor, con la intención de evitar la concentración de los recursos y permitir que un mayor número de ganaderos acceda al beneficio.
En paralelo, la AFD implementó un esquema de seguimiento para garantizar que los créditos sean utilizados exclusivamente para la retención de vientres. Lugo López explicó que las entidades financieras realizan controles posteriores sobre la evolución del hato ganadero, con verificaciones cruzadas mediante documentación oficial, como guías de traslado, a fin de corroborar que los fondos no sean desviados a otros destinos.
El programa se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno Nacional, orientada a revertir la reducción del stock bovino, una tendencia que se registra desde hace casi una década. “Los datos vuelven a mostrar una disminución del hato ganadero y eso termina impactando, tanto en los productores como en el mercado de la carne”, señaló.
En ese contexto, la AFD decidió reforzar un destino que ya estaba contemplado dentro de su cartera habitual, pero otorgándole condiciones significativamente más favorables. El programa ofrece plazos de hasta ocho años, con hasta dos de gracia y una tasa de interés reducida del 7,5% en guaraníes, frente al 8,95% de los productos tradicionales.
Además, para asegurar que el beneficio llegue efectivamente al productor, la AFD fijó un techo a la tasa que pueden aplicar los intermediarios financieros. De esta manera, los bancos y las cooperativas no podrán cobrar más del 9,9%, cuando en condiciones normales, el costo final podía escalar hasta el 12% o 13%.
Finalmente, Lugo López indicó que este plan piloto servirá como base para evaluar una eventual segunda etapa del programa, con nuevos montos y condiciones ajustadas en función de los resultados iniciales. “La idea es medir el impacto y, a partir de ahí, seguir acompañando al sector con instrumentos que apunten al desarrollo y la sostenibilidad de la ganadería”, concluyó.
[Foto: Ganado vacuno / Archivo / Productiva C&M]


