La harina y el aceite de soja mostraron en el 2025 el mejor desempeño exportador, de los últimos cuatro años, producto de un mayor procesamiento, que compensó parcialmente la retracción registrada en los envíos del grano. Así, las exportaciones de estos subproductos presentaron crecimientos del 29 % y 25 %, respectivamente.
El complejo sojero paraguayo cerró 2025 con una marcada reconfiguración de su estructura exportadora. Mientras los envíos de granos de soja sufrieron una contracción significativa tanto en volumen como en valor, las exportaciones de los derivados industriales (harina y aceite de soja) mostraron un comportamiento positivo, el mejor de los últimos cuatro años, como consecuencia de una mayor molienda, destaca el Informe de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
Según el reporte, elaborado con base en datos del Banco Central del Paraguay (BCP), entre enero y diciembre de 2025 Paraguay exportó harina de soja por USD 605 millones, lo que representó un incremento de USD 10.1 millones respecto al año anterior, equivalente a una suba interanual del 1,7 %. En términos de volumen, los envíos totalizaron 2.1 millones de toneladas, con un crecimiento del 29 % frente a 2024.
Más contundente aún fue el desempeño del aceite de soja, que se consolidó como el segmento de mayor expansión dentro del complejo. Las exportaciones alcanzaron USD 612.5 millones, frente a los USD 409.3 millones del año anterior, lo que implica un aumento de USD 203.2 millones y una variación positiva del 50 %. En volumen, los envíos crecieron de 496.904 toneladas a 621.396 toneladas, es decir, un incremento del 25 %.
Este avance de los derivados permitió amortiguar el impacto de la caída del principal producto del complejo: el grano de soja. Durante 2025, Paraguay exportó 6.4 millones de toneladas de soja en grano, una reducción de 1.5 millones de toneladas respecto al 2024, lo que representa una baja del 20 %. En términos de divisas, los ingresos se redujeron de USD 3169 millones a USD 2354 millones, con una contracción de USD 815 millones, equivalente a una caída del 26 %.
Como resultado de estas dinámicas contrapuestas, el complejo sojero en su conjunto cerró el año con exportaciones por USD 3571 millones, frente a los USD 4174 millones del año anterior, lo que implica una reducción de USD 602 millones (-14,4 %). En volumen total, los envíos pasaron de 10.1 millones de toneladas a 9.1 millones, una merma del 9,6 %.


