Argentina, el principal mercado de la soja paraguaya, ahora que recuperó su producción “tiene un apetito más selecto” porque se volvió más exigente en cuanto a la calidad, mencionó en Nación Productiva José Berea, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), quien agregó que se le está dando una especial dedicación al trabajo de mantener el padrón de calidad de la oleaginosa nacional, que hace que sea demandada en el mundo. Acotó, sin embargo, que el manejo en poscosecha y el tratamiento de granos es un problema que se está observando no solo en Paraguay, sino a nivel regional, y eso repercute en la calidad de la soja y su colocación.
Durante la evaluación anual del sector agrícola en el agroclásico de los domingos, Berea habló de un nuevo desafío que se suma a la producción de soja, relacionado con la poscosecha y el tratamiento de granos, que repercute en la calidad en cuanto a nivel de proteína. “Nos está trayendo toda una enseñanza nueva y una dedicación muy extensa que le estamos dando porque tenemos que recuperar nuestro padrón de calidad, nuestra soja tiene que ser demandada justamente por su calidad”, acotó.
Explicó que este año Argentina con una mayor producción ya tuvo un apetito más selecto. “Ya no comió cualquier cosa como cuando se quedó sin soja en algunas campañas”, precisó.
Dijo que se viene alertando esta situación, ya que es un problema que se está observando no solamente en Paraguay, sino a nivel regional, que podría afectar nuestros granos y su colocación. “Queremos salir a buscar mercado y no depender tanto de un mercado que te lleva al 80 % o como el Brasil, que lleva el 15 %. Si vamos a salir a buscar mercado, debemos estar seguros de la calidad”, afirmó
Expresó que se van a instalar mesas de trabajo con el sector de la producción, con los semilleristas y con el segmento de desarrollo e investigación. “Ver de qué manera también la industria de exportación puede pagarle al productor la diferencia que podría llegar a recibir por tener menos kilos, pero con mayor nivel de proteína y aceite”, mencionó.
Asimismo, resaltó que entre los principales desafíos para el sector exportador siempre están las vías de salida y los mercados adonde debe llegar la producción. En ese sentido, mencionó que se está mirando la posibilidad de abrir nuevos destinos y disminuir la dependencia, en el caso de la soja, de Argentina. “De hecho, hemos tenido durante el año con el Brasil y seguimos buscando otros mercados a nivel internacional”, acotó.
En cuanto a los ríos, mencionó que se tuvo una buena navegabilidad gracias a los trabajos de dragado que se hicieron previamente al inicio de la campaña.
Destacó que la buena navegabilidad del río durante todo el año brindó cierta previsibilidad. Además, los mercados nuevamente estuvieron demandantes. “Tuvimos mejoras en lo que hace a la condición pluvial, no solamente el río Paraguay, sino los puertos que están sobre el Paraná como Alto Paraná norte, Puerto Indio, Itaipú Porã y Salto de Guairá con una dinámica mucho mejor que ayudó también a las exportaciones”, remarcó.
En cuanto a los envíos vía terrestre, dijo que, en el caso del Puente de la Amistad, se registraron inconvenientes para atender la fuerte demanda. “El puente ya está colapsado y sin duda estamos esperando la puesta en marcha del segundo puente que ya se inauguró, pero no es para el tránsito pesado como es nuestro deseo”, manifestó.
Berea comentó, por último, que otro punto que mantuvo atento al gremio durante este año fue el Reglamente 1115 de la UE. “Cuando comenzamos el año teníamos la primera postergación de la resolución 1115 de la Unión Europea, lo cual habíamos visto con buenos ojos, pero teníamos que prepararnos durante todo este año para lo que va a ser una segunda puesta de marcha”, expresó.
[Foto: José Berea / Nación Productiva]


