Aparte de la planta de celulosa y la industria laminadora, la producción de biomasa es un mercado emergente para el sector forestal paraguayo y, actualmente, ya cuenta con una alta demanda. A esto se suma la entrada de grandes jugadores como las dos nuevas fábricas de etanol, que requerirán 1500 hectáreas de eucaliptos al año con fines energéticos, afirmó en Nación Productiva José Luis Rockenbach, presidente de Raizes Eco Forestal S.A., quien enfatizó, además, que es el momento de abarcar las plantaciones, ya que se necesitarán entre siete y 10 años para ver los resultados.
Para Rockenbach el mercado emergente en el sector forestal no es tanto la celulosa, sino la alta demanda de biomasa. En ese sentido, señaló en el agroclásico de los domingos, donde hicimos la Evaluación de fin de año del sector forestal, que el proyecto de la celulosa en el norte ayudó mucho para crear conciencia en cuanto a plantaciones forestales, considerando la poca oferta de biomasa que existe a nivel país.
“Esto un comentario a título propio, yo tengo la leve impresión de que mucha biomasa consumida en el país sigue proviniendo de bosques nativos, no hay forma de sostener todo ese consumo que registran las empresas con plantaciones forestales y digo esto porque conocemos prácticamente todos los proyectos, y la demanda de biomasa hoy es cada día más grande y agresiva”, subrayó.
Resaltó que la industria de celulosa creó una fuerte demanda de plantines, plantaciones y de empresas tercerizadas para desarrollos de proyectos forestales. “Muchas empresas aparecieron y muchas empresas se crearon. Sirvió para llamar la atención al sector forestal”, acotó.
En cuanto a consumo de productos forestales, Rockenbach apuntó a otros actores que están entrando con mucha fuerza como la industria de etanol, que, según él, van a consumir números astronómicos de biomasa. “Actualmente, hay dos que están en proceso de construcción, aproximadamente en un año y medio estarían operativos. Entre las dos industrias van a consumir aproximadamente 1500 hectáreas de plantaciones por año y ya existen en el país alrededor de nueve a diez empresas de etanol”, remarcó.
Sobre este rubro, explicó que hay empresas grandes que también combinan con caña de azúcar, y, en ese caso, pueden diluir un poco la necesidad de biomasa, además de las empresas que usan cascarilla de arroz. “Pero nada iguala al poder calorífico del eucalipto, es un llamado de atención también para el tema de biomasa, plantaciones de eucaliptos con fines energéticos”, expresó.
Recalcó que va a existir una fuerte demanda para todos los sectores empezando por el sector de biomasa. En ese sentido, señaló que los madereros que trabajan con las laminadoras en la zona de Coronel Oviedo ya exteriorizaron su preocupación por la oferta de madera.
“El producto de la industria laminadora es muy específico, no sería la misma que se va para la celulosa. El producto de estrella de ellos se llama cara, esa cara nadie va a vender a la industria celulosa, porque cuando uno se proyecta hacer plantaciones con fines maderables y no energéticos, uno lleva mentalizado que esa madera va una industria laminadora, pero en realidad el relleno que ellos usan que ya es un producto de segunda calidad, ese producto sí puede ir a la industria celulósica, entonces ellos ahí sí pueden sufrir un poco con esa cuestión”, acotó.
Enfatizó que todos los actores están compitiendo por el mismo producto que son los clones de eucaliptos. “No tenemos que esperar que la industria empiece a operar para tomar las acciones, porque si hoy se tomase una acción para abarcar y atacar las plantaciones forestales los resultados vamos a ver de aquí a 7 a 10 años”, recordó.
Finalmente, animó a los inversionistas a apostar por las plantaciones forestales, atendiendo la alta demanda de la biomasa, siendo el eucalipto la opción más amigable con el medio ambiente para preservar los árboles nativos. Además, de recordar la importancia de políticas claras para sostener el crecimiento del sector.
[Foto: plantación de eucalipto / Productiva C&M]


