Considerando que el suelo es la base y el sostén de la producción, la Cooperativa Chortitzer avanza en la consolidación de un modelo productivo basado en la sostenibilidad, el manejo responsable y la mejora continua de los recursos. En conversación con Productiva C&M, Maiko Doerksen, gerente del Servicio Agropecuario de la entidad, explicó que uno de los pilares del trabajo actual es el programa de monitoreo de suelos, diseñado para que los productores socios puedan evaluar de manera sistemática la evolución de sus parcelas, tanto agrícolas como de pasturas, y tomar decisiones con base en información precisa.
“Nosotros buscamos mejorar suelos”, afirmó Doerksen. “Hoy contamos con un programa de monitoreo que le ofrece al productor la posibilidad de hacer muestreos anuales, tanto en pasturas como en áreas agrícolas. De esa manera, después de algunos años, él puede decir: mi manejo fue bueno, mantuve o aumenté mi materia orgánica, y con esa información ajustar su sistema de trabajo”, indicó.
El programa se respalda en el laboratorio de suelos propio de la cooperativa, donde se realizan análisis técnicos con rigor científico. Se trata de un servicio exclusivo para los socios interesados en implementar un manejo más preciso y orientado a la sostenibilidad.
“El objetivo es que, mediante un manejo responsable y técnico, el productor sea capaz de mejorar sus suelos. Ese es el enfoque de nuestro sistema productivo”, remarcó.
Además, Doerksen señaló que el reciente reconocimiento internacional obtenido por Chortitzer le motivó a la cooperativa a fortalecer aún más la capacitación de sus productores.
“Decidimos iniciar una formación sistemática en buenas prácticas agrícolas. Incluye manejo de recursos hídricos, recursos humanos, implementos, la parte financiera y, por supuesto, el manejo del suelo, que es la base y el sostén de la producción”, explicó.
El programa de capacitaciones ya se encuentra en etapa de elaboración y se prevé implementarlo este mismo año. El esquema contempla que cada asesor de la cooperativa instruya directamente a su grupo de productores, quienes luego contarán con información práctica y clara para aplicarla en sus fincas.
Doerksen enfatizó la visión de largo plazo que guía estas acciones: “El norte debe ser trabajar la tierra de tal forma que hoy pueda ser rentable en mi parcela y que mañana pueda entregar esa misma parcela a la futura generación en mejores condiciones”.
Agregó que este enfoque no es exclusivo de la cooperativa: “Muchos productores paraguayos van en esa línea: buscan productividad, mejorar los suelos, ser más resilientes. Esto nos debe motivar a seguir poniéndonos objetivos y desarrollando proyectos que nos permitan ser innovadores y sostenibles, siempre pensando en las generaciones futuras”, concluyó.
[Foto: Servicio Agropecuario de la Cooperativa Chortitzer / Gentileza]