Si bien apenas arranca la siembra de trigo correspondiente a la campaña 2023/24 en Paraguay, en un informe especial, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ya proyecta un aumento en la producción de la siguiente zafra 2024/2025, que llegaría a 1,15 millones de toneladas, como resultado de una suba estimada de 18 % del área cultivada y mejores rendimientos. Además, calcula una exportación de 450 000 toneladas, 200 000 más que el periodo anterior.

 

La condición de siembra para esta campaña es bastante incierta, considerando que los productores vienen sosteniendo pérdidas importante por las condiciones climáticas adversas en el invierno, además de manejarse una cotización a la baja, que reduce la expectativa de siembra de este cereal. Internamente, Paraguay estaría un tanto por debajo de la línea de las 400 mil hectáreas en el inicio de siembra de este cultivo, por ende, el volumen de producción, no sería superior al millón de toneladas.

 

Según el USDA, la producción paraguaya de trigo en la zafra 2024/25 llegaría a 1,15 millones de toneladas, 257 000 toneladas más (29 %) que lo previsto por el organismo internacional en la campaña comercial anterior (893 000 toneladas).

 

Este aumento estaría influenciado por los mejores rendimientos y el aumento del 18 % en la superficie cultivada del trigo. Para esta campaña se pronostican 520 000 hectáreas, un incremento de 80 000 hectáreas, respecto a las 440 000 hectáreas calculadas por el USDA durante la zafra pasada.

 

El informe destaca que la superficie de soja zafriña plantada en 2024 fue significativamente mayor de lo normal, lo que provocó una mayor proyección del área de siembra de trigo. “Sembrar soja sobre soja en el mismo año de cosecha es una práctica extendida en Paraguay, pero la mayoría de los asesores agronómicos advierten contra su uso generalizado y recomiendan rotaciones de cultivos con trigo, avena, etc.; la mayoría de los agricultores plantan trigo o un cultivo de cobertura hasta la próxima temporada de verano para mantener el suelo sano y controlar insectos, enfermedades y malezas”, destaca el informe.

 

Por otra parte, se proyecta una menor superficie de siembra de canola, cuyos rendimientos son escasos debido a una situación más débil por los precios mundiales, lo cual podría añadir alguna superficie adicional a la implantación de trigo.

 

Otra razón para una expansión de la superficie triguera en la campaña es el hecho de que todavía hay una superficie relativamente pequeña y un gran volumen de trigo de baja calidad producido el año pasado debido a los fuertes ataques de Pyricularia.

 

Una tercera razón es la demanda constante de Brasil y Bolivia.

 

Exportaciones.  Las exportaciones de trigo en la campaña 2024/25 se pronostican en 450 000 toneladas, un aumento de 200 000, con respecto a las 250 000 toneladas previstas el año anterior.

 

El consumo interno de trigo sería de 750 000 toneladas, lo que sería relativamente similar al volumen de los últimos años. Por su parte, las existencias finales para el año 2024/2025 quedaría en 163 000 toneladas, un volumen que los contactos indican que es razonable mantener en funcionamiento de las fábricas locales, indica el USDA.