La tasa de extracción cerró en 13,5 % en el 2020, lo que representa un incremento con relación al año pasado, pero que sigue marcando una clara ineficiencia de la ganadería paraguaya en este índice. Este análisis fue presentado en el programa Nación Productiva, una producción periodística de Productiva C&M, emitido los domingos a las 20:00 por canal PRO.

 

Entre enero y diciembre de 2020, la faena fue de 1 891 825 cabezas, sobre un stock de 13 972 516 animales registrados por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). Eso representa una tasa de 13,5 %.

 

En el año 2019 la tasa fue de 12,9 %; es decir, mejoró 0,6 % en la temporada siguiente. Sin embargo, al realizar un comparativo de los últimos siete años, este índice está estancado e incluso se aprecia una tendencia a la baja (ver infografía).

 

El Dr. Marcos Medina, asesor de Asuntos Internacionales de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), quien fue invitado el programa para evaluar el año 2020 y proyectar el 2021 para el sector ganadero, expresó que mientras exista poco acceso a la tecnología en el segmento de pequeños tenedores de ganado, será complicado elevar este índice.

 

Explicó que de 146 000 productores, 140 000 son pequeños ganaderos, por ende, prácticamente no tienen una tecnología adecuada para planificar el ciclo productivo pecuario que les permita mejorar su productividad y, en consecuencia, actuar íntegramente en la cadena de valor.

 

Desde la industria, el Lic. Daniel Burt, gerente de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), comentó que es necesario seguir trabajando para ampliar la cantidad de productores que puedan entregar animales a los frigoríficos. Acotó que, anualmente, entre 6000 y 7000 productores están participan activamente de la entrega de hacienda a las industrias.

 

Debido a una baja capacidad de extracción, Paraguay cuenta con un excedente exportable de carne inferior al de Uruguay, pese a disponer de un rodeo mayor que el del país oriental.