El 2020 caló fuerte en el ánimo de los productores ganaderos del Chaco, luego de una histórica sequía, pero en lugar de seguir lamentando esa situación por las pérdidas ocasionadas, esta experiencia negativa sirvió de impulso para la inversión en nuevas pasturas y en la agricultura, con la intención de reforzar la disponibilidad forrajera para evitar una variación en la producción de carne y garantizar que todos los programas de reproducción sigan su curso.

 

Así, Feria Rural SAECA (Ferusa) es una de las empresas que está innovando, a través de la promoción de un desarrollo integral en sus unidades de producción situadas en La Patria, departamento de Boquerón. Allí, el Dr. Mustafá Yambay, gerente de Ferusa, explicó el alcance del proyecto iniciado en la zona para fortalecer la producción de carne mediante el desarrollo agrícola.

 

Expresó que el año pasado fue inolvidable por todos los desafíos y acontecimientos nacionales, como la pandemia, seca, incendio y precio por el piso, razones que forzaron a usar tecnologías para seguir con el negocio ganadero.

 

Una de las decisiones asumidas por la empresa durante la sequía fue seguir vendiendo la hacienda, pese a que el precio era de USD 2/kilo gancho. Luego, debido a la ausencia de las lluvias, las reservas de forrajes se acabaron, razón por la cual la empresa debió adquirir fardos para no sacrificar el negocio. “Nos quedamos con la hacienda de cría, teniendo la fe y la esperanza de que iba a llover, pero no llovió hasta diciembre. Tomamos muchas decisiones para tratar de estar más preparados para un acontecimiento similar en el futuro de casi un año sin lluvia”, manifestó Yambay.

 

El gerente de Ferusa comentó que se decidió intervenir cada potrero en este bloque en función a un posible cultivo, ya sea de sorgo o maíz. Agregó que las intervenciones van a ser de parcelas que originalmente se preparaban para fardo, pero como hubo 100 milímetros de lluvia de diferencia, eso dio la seguridad para sembrar maíz de primera calidad, apuntando a un forraje que ayude a mejorar la producción.

 

“Todas las áreas desarrolladas tienen un concepto de albergar a la agricultura. Nosotros estamos optando por la agricultura en donde contamos con mayor humedad acumulada, pero aquellas áreas con pasturas tienen los mismos conceptos de remoción del suelo, pensando en que alguna vez también recibirían a algún cultivo”, explicó.

 

Por su parte, el asesor agrícola de Ferusa, el Ing. Agr. Luis Macchi, expresó que la siembra de maíz no estaba en los planes inicialmente, debido a que iba a ser el primer año de agricultura. “Queríamos jugar sobre lo seguro y en lo que es la producción nos jugamos más al sorgo porque la cobertura del suelo inicial no es la más apropiada y la parcela agrícola en sí no cuenta con una cobertura importante, así que nos con centramos más en cosechar el agua para poder largar la siembra”, destacó.

 

Finalmente, se optó por el maíz, debido a que la empresa está enmarcada en el desarrollo del confinamiento de bovinos. Al respecto, acotó que es sumamente importante este recurso forrajero para cumplir con los desafíos de ganancia de carne diaria en la unidad de producción.

 

El profesional dijo que la agricultura es muy dinámica, por ende, es indispensable hacer el monitoreo constante para evitar sorpresas. De hecho, para tratar de tener mayor seguridad sembraron un material de Brevant Semillas (2B582 PWU) que tiene protección contra un complejo de orugas.

 

Se realizó un buen tratamiento de semillas para brindarle toda la tecnología necesaria para lograr una buena emergencia de la planta, que asegure, además, una buena población que apunte a una alta productividad.

 

Además de la instalación de la agricultura, el asesor agrícola de Ferusa, destacó que la empresa también incorporó la pastura quenia, que es una pastura de mucho follaje. Se caracteriza por contar con hojas y tallos tiernos suaves, que ofrecen forraje de alta calidad que generan grandes aumentos de peso.

 

Macchi dijo que con este material se busca darle otra alternativa al gatton panic. Acotó que con este pasto híbrido se logra facilidad de manejo, debido a que se puede usar para pastoreo o para henificación, con niveles de rendimiento interesantes. Su principal atributo es que posee una alta persistencia en los períodos de sequía y lluvias del año.

 

Reproducción
En el segmento propiamente ganadero, el Dr. Arnaldo Coronel, responsable del área ganadera del establecimiento, resaltó que la difícil situación de sequía ocasionó la reprogramación de los programas de reproducción. “Tenemos un programa en el que en una estación normal de monta a los 35 días después de parir, la vaca ya entra en servicio, de manera a que podamos tener la mayor probabilidad de generar un ternero por vaca por año. Este año teníamos la vaca parida y no teníamos condiciones ambientales para poder trabajar, entonces decidimos correr la estación de monta”, explicó.

 

Además, en la empresa adoptaron ciertas herramientas para poder acomodar a las vacas que venían complicadas de condición corporal y, por ende, carecían de una buena producción de leche. Añadió que todos los terneros que estaban con tamaños para destetar pasaron por el destete precoz y un plan de suplementación a través de una tecnología nueva denominada Pasto Guasu.

 

Coronel expresó que la demanda de toros de todo el año pasado fue más alta por la situación, ya que hubo muchos cambios en la pretensión de la empresa en ciertos proyectos en los que antes se implementaba más tecnología en genética.

 

Agregó que, a nivel general, se decidió frenar el uso de herramientas biotecnológicas en varios establecimientos, razón por la que hubo mayor participación de toros para servicio, por ende se fomentó el aumento de la comercialización de reproductores.

 

“Tratamos de apuntar a animales con alto grado de acebusamiento por las condiciones climáticas en las que se trabaja. Entonces, son animales que fueron suplementados desde el inicio para asegurar un buen desarrollo durante su primera etapa de recría y luego fueron continuando con una preparación para comercialización, ya sea para feria o para venta directa”, acotó.

 

Hembras
El Ing. Agr. Carlos Bareiro, responsable del área agrícola de la unidad de producción de Ferusa, comentó que el manejo de las hembras fue uno de los principales desafíos en el periodo anterior. Expresó que la estrategia utilizada este año fue con base en los desafíos suscitados durante el 2020, como las bajas precipitaciones que afectaron a las vacas.

 

Dijo que trabajaron en recuperar a las vacas para entrar al servicio. Una de las estrategias aplicadas fue la suplementación de las hembras con el Pasto Guasu, además del acompañamiento de un destete precoz de los terneros. La segunda herramienta aplicada fue la suplementación acompañada del creep feeding en el campo.

 

Bareiro explicó que el suplemento Pasto Guasu es un balanceado peletizado energético proteico, que fue suministrado entre 0,5 a 1 % del PV. Acotó que el creep feeding alivió hasta cierto punto, pero después se fue suplementando entre el 1,1 y el 2 % de peso vivo. “Uno de los beneficios es que llegamos a estabilizar los vientres y bajar la tasa de mortandad que tuvo el campo. Otro gran beneficio es el destete anticipado consiguiendo terneros de buena calidad y buena masa muscular”, resaltó.

 

A su vez, el Ing. Agr. Félix García, técnico del área de ganadería de Ferusa, explicó que por la situación crítica atravesada a raíz de los más de ocho meses de seca, las vacas estaban en condiciones muy pobres, lo que era una limitación para la producción en masa. En ese entonces, los terneros empezaban a decaer, por ende se optó por el destete precoz, ya que era lo ideal. Por lo tanto, todos los animales que tenían 60 días para arriba y un estado corporal considerable eran retirados de la madre y puestos en un sistema de confinamiento.

 

“A partir de ahí les dimos un balanceado iniciador entre 15 a 20 días al 1 % de PV y luego de eso siguieron con balanceados al destete precoz con 1,5 a 2 %. A los 60 días ya estaban al 2,3 % de su peso vivo”, indicó.

 

Agregó que este escenario es ideal, ya que se reparte a la mañana temprano y por la tarde en dos tandas para que el animal no se estrese mientras recibe la alimentación.

 

Tecnología
En cuanto a la tecnología y estrategia para mantener la vaca junto al ternero en esta unidad de producción, el Dr. César Borba, director de Granusa, manifestó que en esta situación de crisis se tuvo la posibilidad de usar tecnología de suplementación de animales que les ayudó a salir de una condición crítica. “Muchos establecimientos que tenían vacas tuvieron que vender porque al momento del traslado se podría dar mortandad y eso después cuesta más, pero si apuesta a una tecnología, se puede recuperar esa vaca y mantener ese capital en el campo”, agregó.

 

Borba dijo que los precios de la hacienda se deprimieron por la pandemia. En ese momento, una vaca de 400 kg se vendía a USD 2 al gancho, pero hoy esa situación es diferente, ya que la cotización mejoró. Acotó que debido a los bajos precios muchos productores decidieron deshacerse de sus animales, pero los que adoptaron tecnología lograron mantener ese capital en el campo y con este incremento del precio se vio una notoria mejoría.

 

Luego, el Dr. Enrique Aguilera, asesor técnico comercial de Granusa en la región del Chaco, expresó que las decisiones tomadas fueron satisfactorias, pero no fueron fáciles debido al clima y su relación con la condición corporal de la madre y los terneros.

 

“Si bien es cierto que este programa de destete precoz es conocido, en esta unidad de producción se tomaron decisiones oportunas, en tiempo exacto y con la tecnología adecuada. La idea inicial era hacerlo por lotes e ir entrenando a la gente, pero debido a la condición crítica, tuvimos que aplicarlo antes de tiempo con resultados asombrosos”, resaltó.

 

Concluyó que hubo diferencias significativas en cuanto a ganancia de peso y resaltó que este manejo permitirá, además, emplear una práctica efectiva y eficiente dentro del esquema productivo.

 

[Material publicado en el segmento Nota de Tapa de la edición Nº 76 de febrero de Revista Productiva, páginas 18, 19 y 20]
[Foto icon-camera : Revista Productiva]