Agricultura
La genética renovada de híbridos más la biotecnología respaldan el proceso de mejorar los beneficios del maíz en el sistema de producción aplicado en el país. En la jornada de campo de maíz, organizada por Compañía Dekalpar, en su campo experimental en Santa Rita, el Dr. Hugo González, gerente de Desarrollo de Mercado, habló sobre la importancia del maíz en el sistema de producción y cómo su introducción ayuda a la sostenibilidad de la producción en general. Dijo que este cultivo ofrece beneficios agronómicos debido a su sistema radicular, reciclaje de nutrientes y a la gran cantidad de materia seca que deja en el sistema. Con respecto a la zafriña, mencionó que aparecieron varias enfermedades, por lo que se debe evaluar la condición de calidad de los maíces, aunque muchos se encuentran bastante maduros. Asimismo, dijo que las heladas no afectaron mayormente a los campos porque fueron leves y el maíz se encontraba en un estadío más avanzado. Resaltó que el uso de fungicidas en maíz es un seguro que paga el productor para evitar, principalmente, enfermedades foliares, además garantiza un mayor rendimiento. “La aplicación de fungicidas es un seguro que uno paga para evitar la disminución de rindes en el maíz”, resaltó. En el encuentro, el Dr. Claudinei Kappes, director de Nemabio Pesquisa Agronómica, habló sobre la importancia de colocar el maíz de segunda en el sistema de producción. Dijo que en Mato Grosso, Brasil, se produce mucho maíz en sistema de rotación con la soja, lo que permite reducir la incidencia de plagas, principalmente nematodos, se aumenta la calidad biológica del suelo con la actividad de algunas enzimas y también tiene efecto con la paja que está en la superficie del suelo. “El maíz zafriña bien plantado tiene el mismo beneficio que cualquier planta de cobertura, pues esa paja va a garantizar una buena siembra de soja si falta agua al principio, un buen establecimiento de las plantas y también es un cultivo que recicla mucho potasio”, resaltó. Con relación al Sistema Santa Fe, dijo que permite aumentar la capacidad de carbono de la paja en el sistema, cubrir el suelo y después colocar animales para producción de carne. Con el sistema radicular más agresivo de la Brachiaria se consigue mejorar la calidad física, química y biológica del suelo, además de la reducción de la compactación. Destacó la importancia de la fertilización en maíz para suplir la deposición de nitrógeno, fósforo y potasio. En ese sentido, es fundamental una fertilización balanceada de maíz para que la soja en el próximo año se vea beneficiada, precisó. “Hay que pensar en el sistema y tener una soja y un maíz con alto rendimiento. Esto lo puedo hacer cuando atiendo los niveles de fertilización para ambos cultivos de manera equilibrada”, acotó. Biotecnología La Ing. Agr. Selva Ávalos, responsable de Investigación y Desarrollo de Compañía Dekalpar para la región norte, señaló que la tecnología VTPRO4 llegará para aumentar la protección radicular y parte aérea contra las principales plagas del cultivo de maíz. Es la inserción de un gen más un mecanismo de acción para la protección radicular contra Spodoptera frugiperda, Diatraea saccharalis, Helicoverpa zea, gusano cortador y Diabrótica speciosa. Esta plataforma estará disponible la próxima campaña en el DKB 255 PRO4 y DKB 260 VTPRO4, precisó. Dekalpar lleva adelante una red de 41 ensayos en toda la región Oriental y Occidental con 19 híbridos, dentro de los cuales seis son materiales de la firma, algunos experimentales y otros, de la competencia. “Estamos evaluando el comportamiento de este material, el DKB 255, y cuando terminemos de cosechar vamos a tener más datos, pero lo que estamos viendo es que tiene buen comportamiento, sanidad de hojas y tallos”, contó. Por otra parte, mencionó que Dekalpar cuenta también con una red de competencia entre regiones para evaluar los rindes entre productores. Entre los competidores, los primeros tres puestos se llevan premios interesantes. En otra estación, la Ing. Agr. Elisa Stepaniak, asesora técnica comercial de Dekalpar en la región sur, presentó al DKB 7910, un material superprecoz de aproximadamente 132 días de madurez fisiológica y que se adapta a diferentes zonas desde el sur del país hasta la región chaqueña. Resaltó que en la zafriña pasada los resultados fueron muy positivos de 8000 a 8500 kg por hectárea. Se caracteriza por su rusticidad y es indicado para apertura de siembra, que va desde enero hasta el 10 de febrero. También se destaca por su marlo fino y tiene rápida pérdida de humedad de granos. “Tenemos otros materiales de ciclos precoces que son muy parecidos al DKB 7910 y también vamos a estar innovando a partir de la próxima campaña con materiales de la nueva biotecnología VTPRO4”, comentó. Luego, el Ing. Agr. Tadeo Cabrera, encargado de Desarrollo en la región noreste, habló sobre el DKB 360 PRO3, un híbrido disponible hace dos años en el mercado. Está posicionado en todo el país y dentro del portafolio de Dekalb es el que tiene mejor sanidad foliar, desarrollo del tallo y mejor comportamiento. La ventana de siembra recomendada para zafra es desde el 20 de agosto hasta mediados de setiembre y para zafriña, desde enero hasta al 20 de febrero. Tiene mayor profundidad de granos y desarrollo de espigas. Lo ideal es tener como base dos aplicaciones de fungicidas, dependiendo del intercambio de formulaciones del productor. “Si es Dekalb, es bueno”, subrayó. Posteriormente, el Ing. Agr. Jorge Domínguez, coordinador de Desarrollo en la región centro-sur, comentó acerca del DKB 255 PRO3, un híbrido que está ofreciendo rindes superiores y adaptabilidad entre regiones en comparación con el promedio de la competencia. Este material es precoz, con 135 días de ciclo de madurez relativa. Una característica importante de este híbrido es el marlo fino y dry down moderadamente rápido que posee, lo cual se traduce en una cosecha mucho más rápida. El DKB 255 PRO3 también ofrece una sanidad