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Agricultura

Comenzó a operar la segunda desmotadora de algodón de Chortitzer en el Chaco

El firme crecimiento del algodón en el Chaco impulsó a la Cooperativa Chortitzer Ltda. a instalar una segunda planta desmotadora, ubicada en Loma Plata, departamento de Boquerón, que tiene una capacidad operativa de 60 fardos por hora, es decir, entre 800 y 900 toneladas de algodón en bruto por día y ya está totalmente operativa, indicó a Productiva Radio Oliver Wiebe, gerente del área Agroindustrial de la entidad cooperativa.   La Cooperativa Chortitzer Ltda. cumplió el sueño de inaugurar una segunda desmotadora en el Chaco. El gerente de la cooperativa mencionó que la nueva planta ubicada en el Chaco fue construida en una ubicación estratégica, a 12 km de Loma Plata, ya que es un lugar de alta concentración de algodón de los socios.   La desmotadora, que empezó a construirse en agosto de 2022, cuenta con una capacidad operativa de 60 fardos por hora, es decir, 800 a 900 toneladas de algodón en bruto por día, dependiendo de la calidad del algodón en planta.   Mencionó que el modelo de negocios se centra en el trabajo con los socios de la cooperativa, pero también con terceros. De hecho, la compañía ya ha cerrado compromisos con productores de la zona en este año, explicó.   La idea de la firma es satisfacer la necesidad del servicio de desmote para las 20 000 hectáreas con las que cuenta. Sin embrago, las estimaciones de crecimiento de área de siembra del algodón son altas, por lo que espera que la cooperativa acompañe esta proyección.         Wiebe explicó que la cooperativa apostó por tecnología de primer nivel con un sistema de gestión de humedad que permitirá regular este aspecto en todo el procesamiento del desmote, además, se invirtió en capacidad de secado y limpieza.   Entre las limitaciones del Chaco, Wiebe mencionó la demanda de energía eléctrica, ya que hoy en día se supera la capacidad de entrega de la única línea de 220 kV que alimenta esta región del país con energía de Itaipú.   Por otra parte, relató que la segunda línea para energía eléctrica está proyectada recién para los próximos años, ya que la licitación saldrá a finales de este 2023, acotó.   Finalmente, resaltó que la innovación forma parte del crecimiento del algodón en suelo chaqueño y es posible adecuar al Chaco el modelo de agricultura que se tiene en la región Oriental.    [Foto icon-camera : Cooperativa Chortitzer Ltda]  

Agricultura

Inpasa prevé un millón de toneladas de molienda de maíz

Para el 2022 la Industria Paraguaya de Alcoholes S.A. (Inpasa) estima un millón de toneladas de molienda de granos de maíz con miras a la producción de etanol y DDGS (granos secos de destilería con solubles), una cifra similar al 2021, indicó al programa Nación Productiva el Dr. Roberto de Souza, gerente comercial de la firma.   Considerando la capacidad de las dos plantas instaladas en el país, una en el departamento de Canindeyú y la otra en San Pedro, Inpasa prevé el mismo nivel de molienda de maíz que el 2021, es decir, en torno al millón de toneladas, que será destinado a la producción de etanol y DDGS.   Con la estimación de producción de maíz para esta zafriña (entre 5.8 y 6.3 millones de toneladas, según cálculos de Dasagro), Inpasa absorbería el 15 % de este total, una cifra pequeña respecto a años anteriores, en los que con un nivel de cosecha inferior, el porcentaje de participación de la industria en el comercio local del cereal era superior.   En entrevista con Nación Productiva, programa emitido los domingos a las 20:00 en canal PRO, el Gerente Comercial de Inpasa, mencionó que en la planta ubicada en Canindeyú, se procesará 400 000 toneladas, en tanto que la industria de Guayaibí (San Pedro) la molienda será de 600 000 toneladas. Resaltó que este nivel permite la producción de 420 millones de litros de etanol y 300 000 toneladas de DDGS.   La capacidad de procesamiento de Inpasa actualmente es del 100 % debido al alto nivel de producción, comentó el entrevistado. Destacó que este 2022 es el año que Paraguay sembró la mayor superficie de maíz de entrezafra, entre 1 050 000 a 1 200 000 de hectáreas.   De Souza también indicó que la empresa tiene cubierto el 55 % de su plan de compra de maíz obtenido de forma anticipada, por lo que aún tiene capacidad de compra. Explicó que al inicio de cada campaña de maíz, la firma inicia los contratos adelantados con los canales de ventas como silos y empresas para poder abastecerse.   Calidad del maíz. En cuanto a las problemáticas, dijo que las heladas impactaron en cierta medida en la calidad del grano de maíz; sin embargo, las enfermedades de fin de ciclo (EFC) impactaron mayormente en la producción del cereal por las excesivas lluvias. Citó a Gibberella zeae como uno de los principales problemas para los cultivos, especialmente en los departamentos de Itapuá y Alto Paraná.   Si bien estas condiciones pueden generar un menor volumen de producción del maíz, el gerente de Inpasa señaló que debido a la capacidad y las especificaciones técnicas manejadas por la industria, la calidad de procesamiento no se verá afectada, ya que Inpasa mantiene sus estándares internacionales de calidad.   [Foto icon-camera : Gentileza Inpasa]  

Agricultura

Avanzan estudios de soja más resistente a sequía

La Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa), en colaboración con institutos de investigación de Japón, avanza en la búsqueda de variedades de soja más resistente a la sequía, con el propósito de mitigar los impactos negativos en la agroindustria.   A fin de viabilizar semillas tolerantes al estrés hídrico en un futuro próximo, investigadores brasileños y japoneses están trabajando en el desarrollo de granos con tolerancia a sequía. Para ello buscan en el historial de cultivares características que puedan dar respuesta a las necesidades actuales.   En los últimos diez años de estudio los científicos lograron introducir un gen, aislado de la planta Arabidopsis thaliana, y demostraron que las plantas transgénicas tienen una mayor estabilidad de rendimiento frente al estrés. El resultado de esto fue una semilla que es al menos un 15 % más resistente a la sequía, dependiendo del nivel de escasez de agua aplicado.   La metodología del estudio consiste en la edición genética que actúa quirúrgicamente sobre el ADN de la planta. Según la investigadora de Soja de Embrapa que lidera el estudio en Brasil, Liliane Mertz-Henning, se eligió la herramienta CRISPR/Cas, con la que es posible recolectar elementos de un cultivar más antiguo e insertarlos en una soja más moderna. “La soja, como otros cultivos, tiene una enorme variabilidad genética. Tenemos bancos de germoplasma con más de 50 000 tipos de este grano, que tienen características muy interesantes, pero que son difíciles de llevar a un grano más moderno a través del mejoramiento genético”, considera.   La investigadora explica que muchas veces cuando se logra llevar las características interesantes de una oleaginosa más rudimentaria a una moderna, vienen con ellas otras peculiaridades que no son útiles, lo que se explica porque el proceso es aleatorio. “CRISPR/Cas permite identificar en un material más antiguo cierta resistencia a las enfermedades o una mejor adaptación a una condición de estrés y copiar esto con mucha precisión en un cultivar más moderno”, manifestó.   De acuerdo con el punto de vista de la ciencia, la demanda de agua de la planta tiende a aumentar debido al incremento de las temperaturas globales. Según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), las próximas décadas tendrán sequías más frecuentes y lluvias torrenciales de gran intensidad, es decir, con una distribución deficitaria a lo largo de la temporada.   La Embrapa también acota que, considerando todo el cultivo de soja y con miras a obtener la máxima productividad, se necesitan de 450 mm a 800 mm de agua a lo largo de la campaña. Sin embargo, tal variación depende del manejo del cultivo, la duración del ciclo, las condiciones climáticas y del suelo.   Según el análisis de los investigadores, una inversión tan necesaria a largo plazo explica que en el mercado solo existan plantas transgénicas enfocadas en la tolerancia a herbicidas y la resistencia a insectos. Por lo tanto, consiguiendo generar soja que no esté clasificada como organismos genéticamente modificados (OGM) y que no necesite pasar por regulación, se podría conseguir en cinco a diez años la estimación de una oleaginosa al menos un 15% más resistente a la sequía.   “Puede parecer incierto, pero es necesario recordar que, hoy en día, cualquier producto transgénico, aunque sea producido por grandes multinacionales, tarda entre 15 y 20 años en llegar al mercado. Estas nuevas herramientas permiten acortar este proceso”, subraya Liliane.   Explica que, en el mejor de los casos, el agricultor de soja que siembre la oleaginosa en la cosecha 2026/27 con esta semilla no necesitará estar sujeto a un volumen de lluvia de al menos 450 mm, sino “solo” 380 mm. “Es importante recalcar que nunca podremos transformar la soja u otros cultivos de granos en cactus. Lo que es posible es desempeñarse mejor en condiciones estresantes. La soja no podrá sobrevivir sin agua, pero es posible perder menos en una sequía”, detalla la investigadora.   Según ella, siempre es recomendable combinar genéticas que favorezcan una mayor estabilidad del rendimiento con otras prácticas de manejo, como la siembra en el momento recomendado, el uso de cultivos adaptados y la rotación de cultivos, ya que la adopción de una sola herramienta no es capaz de dar la seguridad que el productor necesita.   El lanzamiento de una soja más resistente a la sequía también genera barreras, ya que los aspectos regulatorios asociados con los OGM dificultan la disponibilidad de estas tecnologías.   Liliane menciona que las herramientas de edición de genes son la alternativa. “La ventaja de usar CRISPR/Cas es que si no estamos insertando genes de otras especies y simplemente copiando lo que hay en una soja más antigua en una más moderna, esta nueva planta no se considerará un OGM porque no tiene secuencias de otras especies y no tienes que pasar por todo este proceso regulatorio, que es costoso y lleva mucho tiempo”, destaca.   [Fuente: Canal Rural] [Foto icon-camera : Revista Productiva]  

Agricultura

Siembra de arroz se consolida en nuevas regiones a fuerza de tecnificación

La actividad agrícola demanda conocimiento y tecnología para alcanzar altos niveles de productividad y con ello mejorar la rentabilidad del negocio, pero, en un primer paso, el inicio de una unidad de producción genera mucha incertidumbre e incluso temor a la hora de emprender; sin embargo, a fuerza de inversiones y mucho coraje, los productores de arroz siguen apostando por regiones que anteriormente no pasaban de ser terrenos sin actividad agrícola o con una ganadería tradicional de baja carga animal.   En Productiva presentamos el enorme trabajo desarrollado en la localidad de Villa Oliva, departamento de Ñeembucú, en donde en el 2014 comenzó a forjarse el camino de uno de los más importantes proyectos agroindustriales de arroz, de la mano de Villa Oliva Rice.   En una visita realizada a este establecimiento, el gerente de la compañía Caio Melo recordó que cuando llegaron a este campo existían varios desafíos para poder producir arroz y desarrollar la región como un área agrícola productiva.   “Encontramos muchos desafíos por el camino y varios años después estamos con una superficie de 8500 hectáreas de cultivo y cada año contamos con mejor producción. Desde el principio pasamos por desafíos con los cambios que hicimos y creo que trajimos mucho desarrollo a la región de Villa Oliva”, explicó.   Inicialmente, estos campos eran esteros y no tenían caminos ni infraestructura. El trabajo arrancó desde cero con todo un equipo nuevo que demandó capacitación y conocimiento, con el fin de aplicarlos en este emprendimiento.   Melo dijo que Villa Oliva Rice S.A. desarrolla todos los pasos hasta llegar a la mesa de los consumidores. “Procuramos hacer todas las etapas desde la siembra hasta el último proceso del arroz blanco para que vaya a la mesa de los usuarios”, resaltó.   Campaña. Este año, Villa Oliva Rice -así como todos los productores de la región- pasó por una gran dificultad ante la bajante histórica del río. “Creo que nunca se registró una baja tan grande como esta”, acotó.   Mencionó que esta situación demandó un gran trabajo en la organización de las parcelas para que no falte agua en el ciclo de producción del arroz.   Dijo que la empresa posee una superficie cultivada de 8500 hectáreas. Las primeras siembras arrancaron en agosto del 2020, cuando sembraron 5000 hectáreas sin un normal caudal de agua. Recién a finales de setiembre, con las primeras precipitaciones, comenzó a germinar el cultivo.   Pese a todos los inconvenientes presentados por la falta de agua en prácticamente todo el ciclo del cultivo, en esta unidad de producción el promedio de rendimiento fue de 8300 kg de arroz seco y limpio por hectárea.   Manejo de agua. Villa Oliva Rice tiene un proyecto de reciclaje de agua para trabajar con reservorios, con el fin de que no falte agua en las parcelas. “El agua que pasa por las parcelas retorna otra vez en forma de bombeo mecánico y de esa forma podemos cubrir toda la necesidad del establecimiento”, refirió el gerente.   En cuanto a la fertilización, en esta unidad emplean 100 kg de potasio y 120 kg de fosfato monoamónico (MAP) y en algunas parcelas, 220 kg de urea. Melo acotó que este manejo varía con relación a años anteriores, sobre todo en cuanto al nitrógeno, ya que incide en la altura de la planta. Explicó que como la superficie es muy plana, un manejo desbalanceado del agua puede generar en algunas áreas problemas de vuelco una vez que la planta crezca. “Afortunadamente, no es el caso de este año porque la planta tuvo un porte medio y buenos rendimientos”, explicó.   Expresó que realizaron la aplicación de nitrógeno con base en la altura de la planta y la cantidad varía de 180 a 220 kg de este nutriente en tres aplicaciones: una terrestre y otras dos aéreas.   La presión de malezas viene aumentando, pero en esta compañía se utilizan los materiales Clearfield, aunque también existen variedades comunes que son manejadas con control manual y sistema de piola, guantes, esponja y glifosato. “El manejo de Clearfield compensa el costo, dependiendo de la cantidad y del arroz colorado, pero es fundamental realizar el manejo de verano para la limpieza de las parcelas”, precisó.   Soja. En la zafra 2019/20 la empresa desarrolló una primera experiencia de siembra de soja sobre 800 hectáreas, mediante una rotación de cultivos de modo a que se puedan limpiar las parcelas de arroz colorado. Añadió que el arroz cultivado sobre siembras anteriores de soja presentó una gran diferencia, en comparación con las otras parcelas que no fueron sembradas con la oleaginosa.   “Vamos a ir rotando, pero por la topografía del campo es muy difícil entrar con el cultivo de soja porque es una planta de secano y nosotros tenemos prácticamente esteros. Es un desafío muy grande, pero tenemos la tecnología para producir soja en campos bajos y el drenaje de siembra por surco es un sistema que trajimos del Brasil para fabricar en el taller un implemento que hace surcos de 70 cm y encima se siembra la soja, lo que facilita el drenaje”, manifestó.   Destacó que en el primer año de la siembra de soja la experiencia fue positiva, ya que se cubrió el costo de producción y hubo un reducido margen, aunque el beneficio mayor fue la limpieza de las parcelas del arroz colorado.   Cosecha. El trabajo de cosecha fue agotador, debido a las condiciones climáticas. Melo comentó que gracias a la gran capacidad de cosecha lograron concluir una zafra exitosa. Describió que cuentan con diez cosechadoras New Holland CR 980, cuatro cosechadoras CLAAS y dos New Holland TC 5090, que utilizan de forma tercerizada.   Expresó que en promedio cosechaban 2 millones de kilos por día. Explicó que en las parcelas que se iban cosechando, se incorporaba paja para que no se activara el banco de semillas y así se limpiaran las áreas de arroz colorado. Allí se utilizó el rolo cuchilla para luego hacer el drenaje, de modo

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