Tras años de trabajo de selección genética, la Asociación Paraguaya de Criadores de Nelore asegura que la raza alcanzó un nivel de uniformidad que hoy permite ver en las pistas animales con las mismas características productivas que se encuentran en los establecimientos comerciales. La mayor precocidad sexual, mejor calidad de carne y rusticidad aparecen entre los principales avances.
El gerente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Nelore (APCN), Marco Cabrera, aseguró que la raza atraviesa uno de los momentos de mayor evolución genética en el país, resultado de varios años de trabajo conjunto entre productores, técnicos y la comisión técnica de la asociación para consolidar un biotipo funcional, precoz y adaptado a los sistemas productivos nacionales.
“Estamos atravesando un momento que refleja el resultado de varios años de selección. Hoy encontramos en muchas pistas el biotipo promedio que veníamos buscando y, lo más importante, logramos mantener el mismo criterio tanto en la pista como en el campo”, afirmó en conversación con Productiva.
El dirigente explicó que uno de los principales objetivos fue evitar que existieran diferencias entre los animales preparados para exposición y aquellos utilizados comercialmente en los establecimientos. En ese sentido, sostuvo que las pistas deben representar fielmente la realidad productiva de la raza.
Según indicó, además de la evolución en el biotipo racial, también se registran importantes avances en características económicas como la calidad de carne, la rusticidad y, especialmente, la precocidad reproductiva.
Comentó que, en las hembras, hoy ya es frecuente encontrar animales que logran preñarse entre los 10 y 12 meses de edad, con pesos cercanos a 250 kilogramos, manteniendo posteriormente un adecuado desarrollo corporal. Recordó que durante muchos años existió el temor de que una preñez tan temprana pudiera afectar el crecimiento futuro de las vaquillas, situación que, según afirmó, ya fue ampliamente superada.
En cuanto a los machos, señaló que también se observa una importante evolución.
«Hoy tenemos toros que con apenas 24 meses ya están listos para trabajar, con buena circunferencia escrotal y excelente desarrollo corporal. La ganadería paraguaya evolucionó mucho y el productor aprendió a manejar correctamente estos animales jóvenes, lo que permitió dar un gran salto en la raza«, sostuvo Cabrera.
Finalmente, destacó que este proceso posiciona al Nelore como una herramienta cada vez más eficiente para responder a las exigencias de productividad de la ganadería paraguaya, combinando fertilidad, adaptación y desempeño productivo.
[Foto: Marco Cabrera / Productiva C&M]


