La buena calidad del maíz obtenida en la actual zafriña está permitiendo a los tambos elaborar silajes de alto valor nutricional, un aspecto clave para sostener la producción de leche durante los próximos meses. Según Dennis Klippenstein, gerente de Servicios y Asistencia a Productores de Leche de la Cooperativa La Holanda, la abundante disponibilidad de granos y sus bajos precios también “están favoreciendo la elaboración de maíz húmedo”, reduciendo los costos de alimentación.
La actual zafriña de maíz está dejando resultados muy positivos para la producción lechera paraguaya. Además de los buenos rendimientos obtenidos en campo, la calidad del grano está permitiendo elaborar silajes con excelentes características nutricionales, fundamentales para la alimentación de los rodeos durante gran parte del año.
El especialista explicó que la disponibilidad de maíz de buena calidad genera un escenario muy favorable para los tambos. «El silaje está bastante lindo este año. Se pudo elaborar mucho y de muy buena calidad. Todavía queda maíz por cosechar porque el clima está algo húmedo, pero el panorama es muy positivo», destacó.
Añadió que el actual escenario del mercado del maíz también representa una ventaja para los establecimientos lecheros, especialmente para aquellos productores que no cuentan con agricultura propia y deben adquirir el grano. «El maíz está bastante barato, por lo que muchos productores tienen una buena oportunidad para elaborar maíz húmedo a un costo más competitivo», explicó.
Tecnología y confort. A parte de la buena alimentación de los animales, Klippenstein señaló que el incremento de la productividad registrado en los últimos años también responde al fuerte proceso de incorporación de tecnología que experimentó la lechería paraguaya.
Indicó que herramientas de monitoreo electrónico, como collares inteligentes, medidores y puertas separadoras, ya forman parte del manejo cotidiano de numerosos tambos de la región, facilitando el control reproductivo y sanitario de los rodeos.
A esto se suma una creciente adopción de sistemas de alojamiento bajo techo. Según estimó, cerca del 50 % de las vacas lecheras de la zona ya se encuentran en instalaciones tipo Compost Barn o Freestall, donde el bienestar animal pasó a ocupar un papel central dentro del sistema productivo.
«En los últimos años avanzamos muchísimo en confort animal, con mejores sistemas de ventilación, enfriamiento y manejo. Todo eso termina reflejándose en una mayor producción de leche por vaca», afirmó.
Gracias a esa evolución tecnológica y nutricional, explicó que hoy muchos establecimientos alcanzan promedios diarios de entre 35 y 45 litros por vaca, aunque existen animales de alta genética que, en casos puntuales, llegan incluso a producir cerca de 80 litros diarios.
El referente aclaró que esos niveles requieren un manejo altamente intensivo, basado en genética superior y dietas cuidadosamente formuladas con silaje de maíz, maíz húmedo, expeller de soja y forrajes de alta calidad.
Precio estable, pero por debajo del año pasado. Respecto al mercado, Klippenstein comentó que actualmente el precio base pagado al productor ronda los G. 3000 por litro, al que pueden sumarse bonificaciones, según la calidad composicional de la leche.
Si bien consideró que el valor continúa siendo razonable, recordó que durante parte del año pasado el productor llegó a percibir alrededor de G. 3400 por litro, por lo que el escenario actual representa un ajuste respecto a esos niveles. No obstante, sostuvo que la mejora en la eficiencia productiva y la disponibilidad de alimentos permitirán afrontar con mejores condiciones los próximos meses.
[Foto: Alimentación en tambo / Archivo / Productiva C&M]


