El sector agropecuario volvió a desempeñar un papel determinante en el crecimiento de la economía paraguaya durante el primer trimestre de 2026, aunque con comportamientos diferenciados entre sus principales actividades. Mientras la agricultura registró un fuerte repunte impulsado por una mejor campaña agrícola, la ganadería continuó mostrando un desempeño más moderado debido a la menor faena de bovinos, según el informe de Cuentas Nacionales Trimestrales publicado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
De acuerdo con el reporte, la agricultura creció 8,2 % interanual entre enero y marzo, resultado explicado principalmente por la mayor producción prevista de soja, caña de azúcar, mandioca, poroto, girasol y tabaco. El organismo aclaró que este desempeño fue parcialmente atenuado por menores niveles de producción estimados de maíz, algodón, sésamo y yerba mate.
En contraste, la actividad de Ganadería, Forestal, Pesca y Minería registró un incremento de 2,4 % interanual, aunque el componente pecuario presentó un comportamiento menos favorable. El BCP atribuyó este resultado a la disminución del faenamiento de bovinos observada durante el primer trimestre, en línea con el escenario de menor disponibilidad de hacienda que atraviesa actualmente la industria frigorífica.
No obstante, el informe destaca que la actividad ganadera encontró cierto respaldo en otros segmentos de la producción animal. Durante el período se registraron incrementos en el faenamiento de cerdos y aves, así como una mayor producción de leche cruda y huevos, lo que permitió compensar parcialmente la caída del sector bovino. Asimismo, las actividades forestales y la minería, especialmente la extracción de piedras y arenas, también contribuyeron positivamente al desempeño del sector.
La industria manufacturera, estrechamente vinculada al desempeño del agro, también mostró una evolución favorable al crecer 6,0 % respecto al mismo período de 2025. Entre las actividades con mayor incidencia positiva sobresalieron la producción de aceites, lácteos, azúcar, productos de molinería y panadería, además de bebidas, tabacos, productos químico-farmacéuticos, papel, madera, minerales no metálicos, metales comunes, maquinarias y otros productos manufactureros.
Sin embargo, el Banco Central señaló que estos resultados fueron parcialmente compensados por una menor producción de carnes, cueros, otros alimentos, textiles y prendas de vestir, así como productos metálicos.
En términos generales, el Producto Interno Bruto (PIB) paraguayo registró un crecimiento interanual de 5,8 % durante el primer trimestre de 2026, impulsado principalmente por la recuperación agrícola y el buen desempeño de varios sectores industriales vinculados a la producción primaria.
[Foto: Cultivos de soja / Archivo / Productiva C&M]


