El comercio internacional de granos continúa siendo uno de los principales motores del mercado mundial de transporte marítimo de graneles sólidos. En un escenario marcado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, la firme demanda de soja, trigo y otros commodities agrícolas contribuye a sostener la actividad naviera y los niveles de fletes internacionales.
Según un análisis difundido por Agrolatam, con base en un informe de MSI, el mercado de graneles secos mantiene un desempeño sólido durante 2026, apoyado también por el crecimiento de los embarques de minerales. Entre enero y abril, las exportaciones mundiales de mineral de hierro aumentaron 3,6 % interanual, mientras que los envíos de bauxita registraron un incremento de 17 %, impulsados principalmente por la expansión de las exportaciones desde Guinea.
Sin embargo, uno de los factores más relevantes para el segmento Panamax (ampliamente utilizado para el transporte de granos) sigue siendo el dinamismo del comercio agrícola. La intensa campaña exportadora de soja de Brasil continúa generando una importante demanda de capacidad naviera, a lo que se suman perspectivas favorables para el comercio global de trigo y granos gruesos.
El informe señala que la demanda de transporte marítimo se mantiene firme incluso sin considerar el impacto del conflicto en Medio Oriente. No obstante, la situación geopolítica genera costos adicionales e ineficiencias logísticas que terminan reforzando la necesidad de capacidad de transporte.
Entre los factores que explican este fenómeno figuran el aumento de los precios del combustible marítimo, mayores tiempos de espera para el abastecimiento de las embarcaciones y una reducción de la velocidad de navegación adoptada por muchas navieras para optimizar el consumo energético.
En el segmento Capesize, por ejemplo, la velocidad promedio de navegación con carga se redujo 0,6 % entre marzo y abril, mientras que los ingresos medidos a través del índice 5CTC aumentaron 37 % en ese mismo período.
Los buques también se valorizan. La fortaleza del mercado también comenzó a reflejarse en el valor de los activos navieros. De acuerdo con el informe, los precios de las embarcaciones Ultramax y Handymax vienen mostrando una tendencia ascendente desde mediados de 2025.
Durante los primeros cuatro meses de 2026, los valores de los buques Ultramax nuevos, de cinco años y de diez años aumentaron aproximadamente 10 %, 13 % y 20 %, respectivamente.
Uno de los datos más llamativos es que los Ultramax de cinco años llegaron a cotizar por encima del valor de embarcaciones nuevas, una situación que no se observaba desde 2010.
El reporte atribuye este comportamiento a la limitada disponibilidad de espacios en los astilleros internacionales, que se encuentran prácticamente comprometidos hasta 2029. Como consecuencia, aumentó el interés por embarcaciones usadas: entre enero y abril se concretaron 38 operaciones de compraventa de Ultramax, frente a las 22 registradas en igual periodo del año pasado.
Más costos y adaptación tecnológica. Mientras tanto, la industria naviera continúa avanzando en el desarrollo de soluciones para responder a las crecientes exigencias ambientales. Los nuevos diseños incorporan tecnologías preparadas para operar con gas natural licuado (GNL) y con posibilidad de adaptación futura a combustibles alternativos como el amoníaco.
No obstante, las tensiones en Medio Oriente siguen agregando presión sobre el sector. Las interrupciones vinculadas al Estrecho de Ormuz impulsaron aumentos en los precios del combustible marino y del GNL durante abril, elevando los costos operativos para las compañías navieras.
En ese contexto, el mercado marítimo internacional encuentra hoy en el comercio de minerales y, especialmente, en el flujo global de granos, un soporte clave para mantener su dinamismo pese a un escenario geopolítico cada vez más complejo.
[Foto: Descarga de soja – buque / Archivo / Productiva C&M]


