En el marco de la Expo Pioneros 2026, el Ing. Hugo Pistilli, director de Selección Genética, destacó la importancia de desarrollar biotipos adaptados a los sistemas pastoriles predominantes en el Chaco paraguayo, apuntando a una lechería más eficiente, rentable y sostenible. El especialista sostuvo que el desafío actual ya no pasa solamente por aumentar litros de leche, sino por lograr animales funcionales, longevos y capaces de responder a las condiciones reales de producción de la región.
Pistilli explicó que desde hace varios años vienen trabajando en genética orientada específicamente a sistemas pastoriles, una línea que en los últimos cinco años tomó mayor fuerza dentro de la Cuenca del Chaco. “La herramienta que ponemos a disposición del productor es un biotipo adaptado al pastoreo”, afirmó.
En ese sentido, aclaró que un sistema pastoril moderno no significa simplemente liberar las vacas al campo, sino integrar alimentación estratégica y manejo técnico, aunque manteniendo al animal en condiciones de producción sobre pasturas. Bajo ese esquema, indicó que el objetivo es obtener vacas fértiles, longevas y económicamente eficientes.
“El sistema no necesariamente va a entregar los mismos promedios de producción que un confinamiento intensivo, pero sí permite tener animales que se preñen todos los años, produzcan un ternero por vaca y mantienen buenos niveles de grasa y proteína en leche”, remarcó.
El directivo señaló además que en Paraguay todavía predominan los sistemas mixtos, donde las vacas alternan suplementación con permanencia en el potrero, aunque reconoció que el confinamiento está creciendo rápidamente tanto en el Chaco como en otras cuencas lecheras del país.
El desafío climático y el crecimiento de la lechería. Al analizar la evolución de la lechería chaqueña, Pistilli recordó que hace unos 15 años la Cuenca del Chaco se encontraba prácticamente al mismo nivel productivo que Campo 9, aunque actualmente la Región Oriental logró un crecimiento mucho más acelerado.
Entre los principales factores limitantes, mencionó las condiciones climáticas de la región occidental. “En el Chaco es mucho más difícil producir granos con la calidad que se logra en la Región Oriental y además venimos de varios años de sequía”, expresó.
Indicó que la necesidad de generar reservas forrajeras suficientes para soportar períodos prolongados de déficit hídrico continúa siendo uno de los mayores desafíos productivos para los tambos chaqueños.
No obstante, destacó que el mejoramiento genético alcanzado en los últimos años también obligó a replantear los sistemas de producción.
“Hace 30 años teníamos vacas de 15 litros y hoy hablamos de animales que producen 40 litros en promedio. Esa genética necesita confort”, enfatizó.
Por ello, sostuvo que tecnologías como los sistemas compost barn y free stall comenzaron a consolidarse en el Chaco como herramientas indispensables para sostener altos niveles productivos y mejorar el bienestar animal.
“Estoy convencido de que la manera de seguir creciendo en producción de leche en el Chaco pasa por encerrar a las vacas y brindarles el confort adecuado a una genética cada vez más exigente”, subrayó.
Desafío para la Expo Pioneros. Finalmente, Pistilli consideró que el sector lechero todavía tiene espacio para ganar protagonismo dentro de la Expo Pioneros, especialmente en lo referente a exposición y comercialización de genética.
Comentó que actualmente las razas de carne muestran un nivel muy competitivo en las pistas, mientras que la lechería aún tiene margen para expandirse con mayor presencia de cabañas y animales en producción. “Ojalá en las próximas ediciones podamos ver más vacas en producción para que la gente aprecie el nivel del Holando paraguayo en el Chaco”, expresó.
Asimismo, remarcó la importancia de impulsar espacios comerciales donde los productores puedan acceder a genética superior. “Comprar una vaquilla preñada de buena genética hoy significa adelantar entre 12 y 15 años de mejoramiento”, concluyó.
[Foto: Hugo Pistilli – stand de Productiva TV / Productiva C&M]


