Un equipo internacional de investigadores logró generar las primeras secuencias genómicas completas, sin brechas, de seis variedades de maní. El avance entrega una referencia genética de alta resolución para estudiar la evolución del cultivo y apoyar futuras estrategias de mejoramiento genético orientadas a características como tamaño de semilla, rendimiento y calidad de aceite.
Un equipo internacional obtuvo genomas completos, de telómero a telómero, de seis variedades de maní y analizó 521 accesiones de todo el mundo. El trabajo permitió identificar genes candidatos asociados al contenido de aceite y al tamaño de semilla, información que podría acelerar programas de mejoramiento convencional asistido por marcadores moleculares, según informó la página ChileBio.
El trabajo, publicado en Nature Genetics, fue desarrollado por investigadores de Murdoch University, Peking University Institute of Agricultural Sciences, Guangxi Provincial Academy of Agricultural Sciences, Shandong Academy of Agricultural Sciences y Zhejiang University. El estudio incluyó dos especies silvestres ancestrales del maní cultivado, cuatro variedades cultivadas y el desarrollo de genomas de referencia para dos subespecies de maní que no habían sido completamente mapeadas.
El maní es una leguminosa de importancia global, valorada como fuente de proteína vegetal y aceite comestible. Sin embargo, su genoma ha sido históricamente difícil de estudiar debido a su estructura compleja y a la abundancia de regiones repetitivas. Según el comunicado de Murdoch University, estos desafíos habían dejado zonas sin mapear en estudios previos, limitando el uso de herramientas modernas de genómica aplicada al mejoramiento vegetal.
El profesor Rajeev Varshney, director del Centre for Crop and Food Innovation de Murdoch University y coautor correspondiente del estudio, explicó que el maní es una fuente básica de aceite comestible y proteína para cientos de millones de personas, pero que su genética ha sido más difícil de trabajar que la de la mayoría de los principales cultivos. Con este nuevo recurso, señaló, los investigadores y mejoradores cuentan finalmente con “un genoma de referencia sin brechas” para avanzar hacia variedades de mayor rendimiento y valor nutricional.
Para construir esta base genómica, los investigadores generaron ensamblajes de tipo “telómero a telómero” —conocidos como T2T—, una estrategia que permite reconstruir los cromosomas desde un extremo hasta el otro. En términos simples, esto equivale a contar con un mapa mucho más completo del ADN del cultivo, incluyendo regiones que antes quedaban ocultas o incompletas.
Además, el equipo analizó el ADN de 521 accesiones de maní recolectadas en distintas regiones del mundo. Con esta información buscaron variantes genéticas asociadas a rasgos de interés agronómico, como tamaño de semilla, contenido de aceite y otros atributos relevantes para la producción agrícola.
Uno de los hallazgos centrales fue la identificación del gen AhWRI1, asociado al contenido de aceite en la semilla. De acuerdo con el comunicado, distintas versiones de este gen se relacionaron con diferencias cercanas a seis puntos porcentuales en contenido de aceite, con valores aproximados de 48 % frente a 54 % entre los grupos analizados.
El estudio también identificó el gen AhGSA1, asociado al tamaño y peso de la semilla. Las líneas de maní que portaban una versión específica de este gen alcanzaron en promedio alrededor de 846 gramos por mil semillas, en comparación con 491 gramos en líneas con la versión alternativa, una diferencia superior al 70 %.
[Foto: Maní – mejoramiento genético / Imagen sacada de la página ChileBio]


