El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó la detección de casos positivos de scrapie clásico en ovinos reproductores ubicados en establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos, marcando el primer registro de esta enfermedad en el país. Los animales afectados habían sido importados desde Paraguay entre los años 2021 y 2022.
El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), el Dr. José Carlos Martín, señaló en conversación con Productiva C&M, que el país no cuenta con antecedentes de esta enfermedad, lo que abre interrogantes en torno al origen de los casos detectados en Argentina.
El hallazgo se produjo tras la muerte natural de tres ejemplares sin síntomas aparentes, en el marco de los controles sanitarios rutinarios. Inicialmente, la enfermedad fue detectada mediante pruebas de tamizaje (ELISA) y posteriormente confirmada por un laboratorio de referencia en España utilizando la técnica de Western Blot. Hasta este episodio, el scrapie no había sido reportado en territorio argentino.
Desde el SENASA aclararon que el scrapie no es una enfermedad zoonótica, por lo que no representa riesgo para la salud pública. Sin embargo, se trata de una afección degenerativa que provoca la muerte en ovinos y caprinos, generando preocupación en el ámbito productivo.
Los animales importados habían cumplido con todos los requisitos sanitarios vigentes, incluyendo certificación internacional, controles postingreso y monitoreos clínicos anuales sin registrar anomalías. Además, estaban inscriptos en el Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados, conforme a la normativa argentina.
Tras la confirmación, el SENASA activó un programa oficial de control y seguimiento en los establecimientos afectados, que incluye restricciones de movimiento, vigilancia intensificada y medidas sanitarias para evitar la propagación de la enfermedad. Asimismo, se notificó oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal y al Senacsa, con el objetivo de profundizar la investigación epidemiológica de los casos.
Argentina avanza en la adecuación de sus certificados de exportación para sostener los mercados internacionales. Las autoridades sanitarias garantizaron la continuidad de las exportaciones de productos considerados seguros, como lana, cueros, gelatina y carne, siempre que se retiren los tejidos de riesgo, mientras que para otros productos se evaluarán medidas específicas de mitigación conforme a estándares internacionales.
El episodio genera alerta en la región y pone el foco en el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia sanitaria y cooperación bilateral para esclarecer el origen y evitar la diseminación de esta enfermedad en la producción ovina.
[Foto: Ganado ovino – imagen de referencia / Archivo / Productiva C&M]


