Una innovación tecnológica desarrollada por investigadores brasileños promete transformar el control de calidad en la industria frigorífica. Utilizando visión computacional con inteligencia artificial (IA), el sistema identifica la frescura del producto en tiempo real, eliminando errores humanos y reduciendo costos operativos.
La búsqueda de la excelencia en la calidad de la carne encontró un aliado tecnológico clave. Investigadores del proyecto RastreIA, con sede en el Centro de Energía Nuclear en la Agricultura (Cena/USP), desarrollaron una metodología basada en Inteligencia Artificial capaz de analizar imágenes digitales y determinar, de forma instantánea, el estado de conservación del alimento, según se destaca en Compre Rural.
La técnica surge como una respuesta estratégica a los desafíos de un sector que exige rapidez y precisión, especialmente después de que Brasil se consolidara, en 2025, como el mayor productor de carne bovina del mundo, con 12,4 millones de toneladas, según datos de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab).
Actualmente, la industria frigorífica aún depende en gran medida de análisis de laboratorio para certificar los estándares de frescura. Según Robson Campos, doctorando en el Cena y uno de los autores de la investigación, estos métodos convencionales suelen ser lentos, costosos y, con frecuencia, destructivos.
“La evaluación visual humana también está sujeta a subjetividades, lo que puede generar desperdicio de productos en buen estado o, en el peor de los casos, riesgos para la seguridad alimentaria del consumidor”, explica el especialista.
El estudio, destacado en la revista científica internacional Food Chemistry, detalla el uso de Redes Neuronales Convolucionales Profundas (DCNNs) junto con la herramienta Radam, desarrollada en el Instituto de Física de São Carlos (IFSC/USP).
Esta tecnología es capaz de extraer características complejas de imágenes con alta eficiencia, requiriendo menor capacidad computacional y menos datos de entrenamiento que los modelos tradicionales.
En pruebas de laboratorio realizadas con distintos bancos de imágenes de carne bovina, el sistema demostró alta confiabilidad, con tasas de acierto entre el 93 % y el 100 %. Esta eficiencia resulta clave en el contexto actual: una investigación de 2026 del Instituto QualiBest reveló que el consumidor brasileño es cada vez más exigente respecto al origen y estado de los alimentos de origen animal.
A pesar de los resultados prometedores, los científicos destacan que la visión computacional no busca reemplazar por completo los análisis microbiológicos de laboratorio. Factores internos, como alteraciones químicas profundas o el contenido de grasa, aún representan desafíos que la IA deberá abordar en futuras etapas del proyecto.
La propuesta es que la tecnología funcione de manera complementaria. Al combinar la rapidez del análisis por imágenes con la solidez de los métodos tradicionales, la industria brasileña de proteína animal da un salto en eficiencia operativa.
Para el agronegocio, esta innovación representa no solo una ganancia económica mediante la reducción de pérdidas, sino también un refuerzo en la transparencia y la confianza del producto nacional frente al mercado global.
[Foto: Carne bovina / Archivo / Productiva C&M]


