La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ajustó al alza su estimación de producción de maíz para la campaña 2025/26 en el vecino país, proyectando un volumen de 67 millones de toneladas, lo que implica un incremento de 5 millones de toneladas respecto a su cálculo anterior. Según informó el medio La Nación Campo, el ajuste responde principalmente a un mayor nivel de siembra del inicialmente previsto, acompañado por mejoras en los resultados productivos.
De acuerdo con el informe, el área destinada al cereal se amplió en 420.000 hectáreas, alcanzando un total de 10,2 millones de hectáreas. Este cambio explica la mayor parte del incremento en la producción, aunque también se suma un aporte adicional vinculado a mejores rendimientos.
En términos interanuales, el volumen proyectado se ubica 34 % por encima del ciclo anterior y 28 % por encima del récord previo, lo que posiciona a la campaña como una de las más destacadas en la historia reciente.
Clima y rindes, claves del ajuste. El informe señala que, tras un período de déficit hídrico hacia finales del verano, las condiciones climáticas mejoraron de forma significativa en las últimas semanas, dando paso a un escenario de mayores acumulados de lluvias.
Este cambio tuvo un impacto directo en los rindes, especialmente en la zona central del país, donde los resultados del maíz temprano superaron las expectativas. En esa región, el avance de cosecha alcanza el 67 %, mientras que a nivel nacional se sitúa en torno al 23 % del área.
Otro aspecto destacado es la ausencia de daños significativos por spiroplasma, enfermedad asociada a la plaga de la chicharrita, que había generado preocupación en campañas anteriores. Según la entidad, esto responde a un mayor monitoreo, inversión y uso de materiales más resistentes.
El incremento del área sembrada se concentró principalmente en provincias clave como Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, lo que explica gran parte del salto productivo.
Soja. En paralelo, la soja muestra una dinámica diferente. Si bien la superficie sembrada se redujo en 200.000 hectáreas, ubicándose en 16,2 millones de hectáreas (una caída de 8,7 % interanual), la producción se mantiene en 48 millones de toneladas.
Este comportamiento refleja una compensación a través de mejores rindes, en un contexto climático más favorable en la etapa final del cultivo.
Señales del ciclo agrícola. El nuevo ajuste de la Bolsa de Comercio de Rosario confirma un escenario productivo más favorable para el maíz, impulsado por una combinación de mayor área y mejores condiciones climáticas.
Al mismo tiempo, la estabilidad en la producción de soja, pese a la reducción de superficie, muestra cómo los rindes siguen siendo un factor determinante en el resultado final de la campaña.
[Foto: Cosecha de maíz / Archivo / Productiva C&M]


