El aumento en las compras de carne brasileña por parte de Hong Kong y el avance de países intermediarios indican una posible reactivación del “canal gris”, mientras China mantiene el liderazgo en las importaciones.
El mercado internacional de carne bovina brasileña sigue dinámico en 2026, con cifras sólidas en el primer trimestre y movimientos estratégicos que comienzan a llamar la atención de los analistas.
Además del crecimiento significativo en las exportaciones, el comportamiento de algunos compradores sugiere posibles cambios en las rutas comerciales globales, especialmente en lo que respecta al abastecimiento de China, principal destino de la proteína brasileña.
Según un informe de Agrifatto, basado en datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex), Brasil exportó 827,49 mil toneladas de carne bovina entre enero y marzo de 2026, considerando productos frescos, industrializados y menudencias. El volumen representa un aumento del 16,28 % en comparación con el mismo período de 2025, consolidando al país como protagonista en el comercio global de esta proteína.
Este desempeño está respaldado por una combinación de factores estructurales. La demanda internacional se mantiene firme, mientras que la competitividad de la carne brasileña sigue siendo alta, impulsada por precios atractivos en el mercado global y por un tipo de cambio favorable frente a otros grandes exportadores.
Uno de los puntos que más llamó la atención en el trimestre fue el comportamiento de las importaciones de Hong Kong. En marzo de 2026, las compras crecieron un 19,32 % en comparación mensual y un 9,67 % frente al mismo mes de 2025, un avance relevante dentro del escenario global.
Según el análisis destacado por Compre Rural, este movimiento podría indicar una posible reactivación parcial del llamado “canal gris”, una práctica conocida en el mercado internacional. Se trata de un mecanismo mediante el cual la carne brasileña es redirigida hacia China, a través de regiones intermediarias, especialmente en momentos de mayor restricción comercial o cuando las cuotas chinas están cerca de su límite.
Este tipo de operación, aunque indirecta, mantiene activo el flujo de abastecimiento hacia China, incluso frente a controles más estrictos o desaceleraciones puntuales en las compras directas.
A pesar de los cambios en las rutas indirectas, China continúa siendo el principal destino de la carne bovina brasileña. En marzo de 2026, el país asiático importó 101,99 mil toneladas, a pesar de una leve caída mensual del 1,54 %. En la comparación anual, sin embargo, se registró un crecimiento del 6,36 %. Con ello, la participación de China alcanzó el 36,28 % del total exportado por Brasil en el mes, reforzando su posición dominante en el ranking global de compradores.
[Foto: Ilustración referencial / Imagen sacada de internet]


