Una buena selección de la genética es fundamental para obtener vacas fuertes y resistentes al estrés calórico en Paraguay, según el Ing. Hugo Pistilli, director de Selección Genética. Durante su participación en Innovar 2026, Pistilli destacó que la clave para mejorar la producción lechera en el país es seleccionar toros que se adapten al clima y al entorno paraguayo.
«Con la experiencia que tenemos, sabemos qué biotipo animal necesitamos importar y qué toros de los Estados Unidos pueden desempeñarse bien en producción y reproducción en Paraguay», dijo Pistilli a Productiva. Destacó que se busca un animal de estatura moderada, con buena fortaleza y carácter lechero, que pueda aguantar el estrés calórico del país.
La selección genética permitió a los productores lecheros paraguayos mejorar la producción de leche y aumentar la resistencia de las vacas al estrés calórico. «Necesitamos animales, vaquillas y vacas fuertes para que puedan aguantar el estrés calor calórico que tenemos acá en el Paraguay», explicó.
El Ing. Pistilli destacó que la utilización de toros como el Chester, que es el número uno del ranking mundial, fue fundamental para mejorar la genética de las vacas paraguayas. «Estamos importando semen de los mejores toros del mundo y estamos obteniendo resultados excelentes», dijo.
La selección genética no solo mejoró la producción lechera, sino que también permitió a los productores reducir los costos de producción y mejorar la rentabilidad de sus explotaciones.
Producción lechera. La producción lechera en Paraguay es un sector que ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, gracias al mejoramiento genético y la implementación de tecnologías innovadoras, destacó.
«Hoy tenemos productores en distintas cuencas del país que pasan el promedio americano de 42.7 litros por vaca», dijo.
Pistilli también destacó la importancia de la inversión en confort y refrigeración para las vacas de alta producción, lo que permitió mejorar la salud, reproducción y longevidad de los animales. «Hay que felicitar a los productores por la gran inversión que están haciendo en encerrar las vacas y en todo lo que es refrigeración», dijo.
Retención de vientres. Pistilli señaló que la retención de vientres es un desafío para los productores, pero que se trabaja para mejorar la eficiencia en la recría de vaquillas y aumentar la cantidad de vientres en el hato. «Yo creo que hay que hacer un esfuerzo para duplicar la eficiencia en recriar mejor y más precoz las vaquillas para poder inseminarlo», dijo.
[Foto: Hugo Pistilli / Productiva C&M]


