En un contexto donde la tecnología gana terreno en el campo, el uso de herramientas financieras también comienza a consolidarse como un pilar dentro del sistema productivo. Así lo señaló Lucas Cardozo, Regional Head Alto Paraná e Itapúa de Basa Capital, quien destacó a Productiva, que hay una mayor adopción y conocimiento por parte de los productores en los últimos años.
Desde su experiencia en ferias como Innovar, Cardozo explicó que el proceso ha sido progresivo, con un crecimiento sostenido en la comprensión y utilización de herramientas financieras dentro del sector. “Es un proceso gradual. Al inicio, cuando veníamos en esta feria, muy pocos productores conocían lo que hacíamos, pero con el tiempo eso fue cambiando. Hoy hay mucha más apertura y entendimiento”, indicó.
Según el ejecutivo, uno de los factores clave en esta evolución es la difusión entre los propios productores, donde las experiencias positivas tienden a replicarse dentro de grupos y asociaciones. “Cuando un productor tiene una buena experiencia, eso se comparte y se multiplica. Es un nicho donde la confianza juega un rol fundamental”, explicó.
En ese sentido, remarcó que antes de avanzar en soluciones financieras más complejas, el primer paso sigue siendo la educación financiera, un aspecto que considera central para el desarrollo del mercado.
Nueva generación, mayor adopción. Otro elemento que impulsa este cambio es el recambio generacional en el campo. De acuerdo con Cardozo, los jóvenes que hoy asumen roles en empresas familiares llegan con mayor familiaridad tanto en tecnología como en herramientas financieras.
“Las nuevas generaciones ya están más preparadas, entienden mejor estos procesos y pueden aprovechar más las herramientas disponibles”, señaló. Esto permite, a su vez, una mejor gestión de riesgos y una planificación más eficiente dentro de un negocio caracterizado por la volatilidad.
Un mercado más dinámico. El crecimiento del interés también se refleja en la mayor presencia de actores financieros dentro de espacios como Innovar, donde cada vez más casas de bolsa buscan acercar sus servicios al productor.
“Estamos en un mercado con mucha incertidumbre: no siempre se sabe cuánto se va a producir, a qué precio se va a vender o cuándo. Ahí es donde las herramientas financieras ayudan a mitigar esos riesgos”, afirmó.
En ese escenario, Cardozo consideró que la evolución es positiva y que el sector avanza hacia una mayor integración entre producción y gestión financiera, un factor clave para la sostenibilidad del negocio agropecuario.
[Foto: Lucas Cardozo – Basa Capital / Gentileza Basa Capital]


