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Fuerte presión de roya sobre siembras tempranas requirió hasta seis aplicaciones

Durante la campaña principal de soja se registró una alta presión de roya, principalmente sobre las siembras de setiembre hasta la primera semana de octubre, lo que requirió de cinco hasta seis aplicaciones, mencionó en Nación Productiva, el Ing. Agr. Wilfrido Morel, director de FitoLab Paraguay. Advirtió sobre la alta carga de inóculos y la importancia de realizar el manejo preventivo para combatir cualquier incidencia de la enfermedad en el cultivo de zafriña. El profesional comentó que hubo una alta presión de la roya de soja en la campaña principal, en especial en las parcelas de soja que fueron establecidas en el mes de septiembre hasta la primera semana de octubre. “Con total certeza, puedo manifestar que llegamos a un promedio de aplicaciones de entre cinco a seis aplicaciones fungicidas en el cultivo de soja, cuando el clima comenzó a ser bastante lluvioso en las áreas específicas de esas siembras”, remarcó. Agregó que posteriormente hubo un periodo bastante seco, en especial en el sur y parte en la región centro del país, principalmente en el mes de febrero, lo cual hizo que aminore un poco la presión de la roya. “Especialmente para las sojas sembradas más tardíamente, donde el nivel de presión de la roya no fue tan expresivo, debido a las condiciones de ambiente que nos favorecieron al desarrollo de la enfermedad. No obstante, no hay que olvidar que no porque no haya un ambiente ideal la roya se haya terminado. Tuvimos soja en el campo con presencia de roya”, acotó. El experto en fitopatología señaló que, si bien sobre la soja tardía hubo una mínima expresión o niveles de severidad bastante bajos, igual eso permite la sobrevivencia del patógeno en las plantas. “Recordemos que es un patógeno biotrófico, solamente sobrevive en plantas vivas. Está esperando el momento oportuno para establecerse en la soja zafriña. Eso justamente va a ser el hospedaje nuevamente de la roya en los periodos sucesivos. Durante el periodo de entrezafra, va a determinar la presencia de hospedantes alternativos como la soja guacha para que se establezca en el siguiente ciclo”, explicó. Agregó que es una lucha titánica y permanente que deben realizar los investigadores para poder evitar las pérdidas que pueda ocasionar esta enfermedad en las áreas comerciales. Atendiendo el ingreso a la zafriña con una alta carga de inóculos, el profesional recomendó que el productor debe estar atento para realizar un manejo preventivo. “El productor paraguayo es bastante bueno, con altos niveles de conocimiento, utiliza la tecnología de primera mano, entonces siempre nosotros pregonamos y recomendamos que el manejo preventivo tiene que ser enfocado de manera especial y de eso no hay ninguna duda, es el mejor manejo de enfermedades en la soja”, aseguró. En cuanto al momento de aplicación de fungicida, remarcó que las aplicaciones en el estadio vegetativo son sumamente importantes para combatir cualquier incidencia de enfermedad. “Realizando ese manejo preventivo los resultados son bastante diferenciados”, expresó. Morel subrayó que, dentro del nuevo paradigma de control, las aplicaciones en la soja de siembra normal comienzan en el estadio V4 – V6, utilizando los mejores grupos químicos para evitar que la enfermedad se establezca plenamente en la planta. “Sabemos que en el tercio inferior son las que van a ocurrir las primeras infecciones de enfermedad en la planta y en el cultivo”, manifestó. En lo que se refiere a la soja de zafriña, incluso recomendó adelantar un poco más las primeras aplicaciones para evitar que la enfermedad también tenga un efecto importante en el cultivo. “Recordando que la soja de segunda zafriña apenas tiene un ciclo de 90 días de la emergencia de la madurez, entonces siempre la recomendación es que tenemos que adelantar en esos cultivos y debido al rápido desarrollo del periodo fenológico de la soja en esta segunda siembra”, concluyó. [Foto: Pulverización en cultivos de soja / Archivo / Productiva C&M]

Durante la campaña principal de soja se registró una alta presión de roya, principalmente sobre las siembras de setiembre hasta la primera semana de octubre, lo que requirió de cinco hasta seis aplicaciones, mencionó en Nación Productiva, el Ing. Agr. Wilfrido Morel, director de FitoLab Paraguay. Advirtió sobre la alta carga de inóculos y la importancia de realizar el manejo preventivo para combatir cualquier incidencia de la enfermedad en el cultivo de zafriña.

El profesional comentó que hubo una alta presión de la roya de soja en la campaña principal, en especial en las parcelas de soja que fueron establecidas en el mes de septiembre hasta la primera semana de octubre.

“Con total certeza, puedo manifestar que llegamos a un promedio de aplicaciones de entre cinco a seis aplicaciones fungicidas en el cultivo de soja, cuando el clima comenzó a ser bastante lluvioso en las áreas específicas de esas siembras”, remarcó.

Agregó que posteriormente hubo un periodo bastante seco, en especial en el sur y parte en la región centro del país, principalmente en el mes de febrero, lo cual hizo que aminore un poco la presión de la roya.

“Especialmente para las sojas sembradas más tardíamente, donde el nivel de presión de la roya no fue tan expresivo, debido a las condiciones de ambiente que nos favorecieron al desarrollo de la enfermedad. No obstante, no hay que olvidar que no porque no haya un ambiente ideal la roya se haya terminado. Tuvimos soja en el campo con presencia de roya”, acotó.

El experto en fitopatología señaló que, si bien sobre la soja tardía hubo una mínima expresión o niveles de severidad bastante bajos, igual eso permite la sobrevivencia del patógeno en las plantas.

“Recordemos que es un patógeno biotrófico, solamente sobrevive en plantas vivas. Está esperando el momento oportuno para establecerse en la soja zafriña. Eso justamente va a ser el hospedaje nuevamente de la roya en los periodos sucesivos. Durante el periodo de entrezafra, va a determinar la presencia de hospedantes alternativos como la soja guacha para que se establezca en el siguiente ciclo”, explicó.

Agregó que es una lucha titánica y permanente que deben realizar los investigadores para poder evitar las pérdidas que pueda ocasionar esta enfermedad en las áreas comerciales.

Atendiendo el ingreso a la zafriña con una alta carga de inóculos, el profesional recomendó que el productor debe estar atento para realizar un manejo preventivo.

“El productor paraguayo es bastante bueno, con altos niveles de conocimiento, utiliza la tecnología de primera mano, entonces siempre nosotros pregonamos y recomendamos que el manejo preventivo tiene que ser enfocado de manera especial y de eso no hay ninguna duda, es el mejor manejo de enfermedades en la soja”, aseguró.

En cuanto al momento de aplicación de fungicida, remarcó que las aplicaciones en el estadio vegetativo son sumamente importantes para combatir cualquier incidencia de enfermedad. “Realizando ese manejo preventivo los resultados son bastante diferenciados”, expresó.

Morel subrayó que, dentro del nuevo paradigma de control, las aplicaciones en la soja de siembra normal comienzan en el estadio V4 – V6, utilizando los mejores grupos químicos para evitar que la enfermedad se establezca plenamente en la planta. “Sabemos que en el tercio inferior son las que van a ocurrir las primeras infecciones de enfermedad en la planta y en el cultivo”, manifestó.

En lo que se refiere a la soja de zafriña, incluso recomendó adelantar un poco más las primeras aplicaciones para evitar que la enfermedad también tenga un efecto importante en el cultivo.

“Recordando que la soja de segunda zafriña apenas tiene un ciclo de 90 días de la emergencia de la madurez, entonces siempre la recomendación es que tenemos que adelantar en esos cultivos y debido al rápido desarrollo del periodo fenológico de la soja en esta segunda siembra”, concluyó.

[Foto: Pulverización en cultivos de soja / Archivo / Productiva C&M]

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