La empresa global de servicios financieros revisó al alza sus estimaciones para la producción brasileña de granos en la cosecha 2025/2026, con especial destaque para la soja. Según el último informe de Stonex, la producción de la oleaginosa del gigante sudamericano es estimada en 181,6 millones de toneladas, un aumento de 4 millones en relación con la proyección anterior.
El ajuste de la producción al alza se debe tanto a ajustes en el área cultivada, estimada en 48,7 millones de hectáreas, como en la productividad media nacional, proyectada en 3,73 toneladas por hectárea.
“Con la cosecha avanzando, las perspectivas siguen siendo bastante positivas, a pesar de que algunas áreas presentan mayor variabilidad, debido a las irregularidades climáticas ocurridas a lo largo del ciclo”, resalta la especialista en Inteligencia de Mercado de Stonex, Ana Luiza Lodi.
Para el maíz de primera cosecha, Stonex también realizó una revisión positiva. La producción de la cosecha 2025/2026 podría alcanzar 26,6 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 2,3 % respecto al último informe y poco más de 1 millón de toneladas por encima de lo registrado en el ciclo 2024/2025.
Este aumento se debió principalmente a revisiones de productividad, con ajustes positivos en estados del nordeste brasileño, además de Paraná. En el sur del país, se espera un rendimiento promedio bastante elevado, pudiendo alcanzar 11,5 toneladas por hectárea en la cosecha de Paraná. En el caso del maíz de verano, los estados del norte y nordeste todavía presentan un ciclo más tardío, manteniendo el clima en el radar.
En el caso del maíz zafriña, la revisión en la producción en el reporte de enero fue sutil, 0,5 %, pasando de 105,8 millones de toneladas estimadas en enero a 106,3 millones de toneladas este mes. Hubo un aumento de área en Tocantins y Pará, mientras que Maranhão y Piauí registraron reducción, con los productores atentos al período de siembra de la segunda cosecha de maíz.
En el balance de oferta y demanda, Stonex mantuvo sin cambios la estimación de demanda de soja para el ciclo 2025/2026. Aun así, con el avance de la cosecha, las compras chinas de oleaginosa brasileña deberían ganar cada vez más relevancia en los próximos meses.
“El mayor importador mundial cumplió los términos iniciales del acuerdo con Estados Unidos, incluso con la soja norteamericana menos competitiva. Se espera que China vuelva su atención hacia Brasil a partir de ahora”, explica la especialista.
Con esto, el aumento de la estimación de producción de soja terminó traduciéndose en inventarios finales más altos, ya que no hubo cambios en la demanda. Para el maíz, tampoco hubo ajustes en las variables de demanda de la cosecha 2025/2026, pero el aumento de la producción estimada se compensó con la caída de los inventarios iniciales, reflejo del aumento de las exportaciones en el ciclo 2024/2025.
[Foto: Soja – granos / Archivo / Productiva C&M]


