En el escenario de las manchas foliares el Bipolaris maydis es un patógeno antiguo, pero en la última campaña volvió a tomar protagonismo, ya que es un hongo bastante agresivo, policíclico, con periodo de latencia muy corto y necrotrófico, capaz de permanecer en el rastrojo de la zafra anterior, mencionó a Productiva la Dra. Karen Pereira, especialista en Protección de Cultivos y encargada de Desarrollo de Mercado para productos biológicos, bioestimulantes y semillas de girasol de Caltech. En este contexto, subrayó la importancia de replantear la protección del cultivo con un manejo preventivo en V4 o V5 y aseguró que con la elección de las herramientas correctas las aplicaciones brindan mayor retorno.
La profesional explicó que en el escenario de manchas foliares el Bipolaris maydis es un hongo antiguo, pero en la última campaña se volvió a destacar por ser bastante policíclico, con un periodo de latencia muy corto, ya que, prácticamente, entre dos a tres días está desarrollando nuevas lesiones, lo que conlleva a replantear el manejo.
“Normalmente, cuando pensamos manejar manchas foliares en maíz en años atrás, prácticamente, era hacer una aplicación en V7 o V8 donde entraba el Uniport y nada más que eso”, acotó.
Con el resurgimiento de este hongo, según Pereira, ya se tiene que pensar en proteger a partir de 4 a 5 hojas. “También enfocar las mejores moléculas que entregan el performance que necesitamos para tener un buen control. Además, sumar herramientas biológicas y el uso de inductores de resistencia, que vimos que realmente le dan retorno al agricultor y ayudan mucho para el manejo químico”, afirmó.
Agregó que en la última campaña realizaron una evaluación de diferentes materiales. “Si nosotros les preguntamos a los agricultores qué es lo que ellos tienen en cuenta para elegir un cultivar de maíz, lo primero que te van a decir es tolerancia a cigarrita y, normalmente, esos materiales que tienen tolerancia al achaparramiento son cultivares más susceptibles a manchas foliares”, manifestó.
En ese sentido, señaló que el productor debe prestar mayor atención a las manchas foliares, teniendo en cuenta la agresividad, específicamente de Bipolaris, ya que es un hongo necrotrófico y los rastrojos de maíz duran aproximadamente 24 meses. “Sabemos que vamos a tener el hongo, si ya tuvimos maíz en esa área”, remarcó.
Insistió en la importancia del momento de aplicación, cuando lo ideal es comenzar con algunas moléculas en V4 o V5. “Tuvimos muy buenos resultados con el uso de carboxamida y triazoles en mezcla con productos biológicos y también inductores de defensa; probamos diferentes tipos de triazoles, carboxamidas y en función a eso vimos los productos que entregan el mayor porcentaje de control y permiten reducir la severidad”, expresó.
Explicó que el hongo en su periodo de latencia necesita de dos a tres días para comenzar el proceso de esporulación ya cuando forma los conidios sobre las hojas, que se diseminan fácilmente y comienzan la infección.
Enfatizó la agresividad de este hongo y explicó que sobre una parcela testigo, donde no realizaron ninguna aplicación, llegó a un 98 % de severidad. “Perdimos toda la parcela, para que puedan tener una idea de qué tan agresivo es el hongo, e hicimos otro trabajo donde hicimos una aplicación en V8 y quedamos con 48 % de severidad, o sea teníamos la mitad de la planta sana y la enferma, entonces eso nos conduce a que no podemos tratar al Bipolaris como cualquier otro hongo; es un hongo muy policíclico, por lo que, evidentemente, tenemos que hacer aplicaciones tempranas”, recalcó.
Pereira dijo que en años atrás para el maíz se hablaba de manchas blancas y cercóspora, por lo que se agregó una aplicación de fungicida; después, con el achaparramiento comenzó el manejo con insecticidas y ahora se debe pensar en Bipolaris. “No es un patógeno nuevo, es un patógeno que se vio favorecido por ese enfoque hacia la tolerancia a la cigarrita o productividad, lo cual permitió que este hongo vuelva a ser agresivo”, señaló.
Para la experta, teniendo en cuenta esta situación, el agricultor tiene que comenzar a realizar las aplicaciones en V4. “Haciendo aplicaciones preventivas, incluso llegando a tres en el cultivo de maíz da retorno, llegamos a un aumento de 840 kg por hectárea, entonces las aplicaciones se pagan, hay fungicidas que consiguen buen porcentaje de control y otros no tanto, tienen que ser asertivos también en las elecciones para manejar bien el cultivo”, concluyó.
[Foto: mancha foliar en maíz / Imagen ilustrativa]


