Durante el 2018 se registró un menor uso de semillas certificadas en Paraguay, situación que preocupa a los actores del sector semillero. Pese a darse un incremento en esta temporada en la superficie de siembra de soja de 3 %, la utilización de simientes certificadas descendió al 25 %; es decir, 5 % menos con relación a la campaña anterior.

 

Los datos fueron compartidos el martes durante la “Noche de la Industria Semillera”, organizada por la Asociación de Productores de Semillas del Paraguay (Aprosemp) y la Asociación Paraguaya de Obtentores Vegetales (Parpov), en el salón social Armín Woll, de la Cooperativa Colonias Unidas, Hohenau, departamento de Itapúa, dentro del marco de la Agrodinámica, que culmina este 30 de noviembre.

 

En l ocasión, el Ing. Agr. Hugo Acosta, presidente de la Aprosemp, explicó que Paraguay cuenta con 3,5 millones de hectáreas sembradas de soja, de las cuales solo se cubren 875 000 hectáreas con semillas certificadas, conforme los datos de Parpov y Aprosemp.

 

Agregó que el escenario presentado obligó a varias industrias a quedarse con un stock importante de semillas sin comercializar, lo que repercute en su situación financiera, que puede tener un efecto directo en la generación de empleo.

 

A su vez, el Ing. Agr. Pascual González, presidente de Parpov, indicó que esta reducción sostenida del uso de semillas certificadas en el país también genera que las empresas obtentoras (dueñas del germoplasma de las semillas) lentamente pierdan interés en seguir invirtiendo en el desarrollo de nuevos materiales adaptados a Paraguay.

 

Mencionó que nuestro país produce actualmente alrededor de 10 millones de toneladas de soja por zafra, volumen que ayudó a que ocupe hoy en día el tercer lugar como mayor exportador de la oleaginosa. Este mérito logrado se sustenta en gran medida en el uso de los germoplasmas y la producción de semillas con altos estándares de calidad; sin embargo, no se reconoce el valor aportado por la industria semillera en ese sentido.

 

Añadió que fuera de Paraguay existen varias empresas obtentoras que no quieren venir a operar en el segmento de la industria semillera porque el país trabaja con mucha informalidad en este segmento.

 

En tanto que la gerente general de Aprosemp, la Ing. Agr. Dolia Garcete, manifestó que están trabajando con el Gobierno para intentar cambiar la situación, promoviendo nuevas herramientas que puedan salvaguardar el interés de las industrias semilleras en el país.

 

Ratificó la predisposición de las firmas que actúan en este segmento de comprometerse al desarrollo de la producción agrícola; sin embargo, solicita a los entes estatales que puedan atender los reclamos y buscar una salida a esta problemática.

 

Por último, el presidente del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), Ing. Agr. Rodrigo González, brindó un discurso en el cual mencionó la apertura que tiene la institución para trabajar en forma conjunta respecto a las necesidades del sector semillero. Mencionó que se instalaron grupos de trabajo para el abordaje a fondo de las inquietudes de los productores de semillas y obtentores.