Agricultores bolivianos piden a sus autoridades aprobar la introducción del nuevo evento HB4 en soja tolerante a sequía desarrollado por un consorcio público-privado argentino, informa ChileBio en su página web.

 

Los pequeños productores de granos, que representan el 80 % del total de los agricultores del país, están hartos de seguir escuchando los discursos demagógicos acerca del cuidado de la madre tierra y la defensa del medio ambiente. Lo que buscan es producir más y generar ganancias y divisas para el país de manera sustentable con base en semillas transgénicas productivas.

 

En ese sentido, con la implementación del evento HB4 en la producción de soja, los pequeños agricultores apuntan a que el gobierno boliviano, vía el Comité de Bioseguridad, autorice nuevos eventos biotecnológicos para optimizar el ritmo productivo al igual o mejor que los medianos y grandes productores agrícolas, que hace años están encarrilados en lo transgénico.

 

“Es que los pequeños productores no podemos seguir sembrando para perder. En los últimos tres años estamos mal con la soja. Lo que todos buscamos, al igual que los grandes productores, es tener resultados favorables y para ello necesitamos herramientas y nuevas opciones, por eso pedimos que se implemente la biotecnología, con semillas tolerantes a la sequía”, señalo Isidoro Barrientos, presidente de la Cámara de Pequeños Productores del Oriente (Cappo).

 

Es así que Barrientos desnuda una realidad inocultable: pese a que en Bolivia está prohibido el uso de semillas genéticamente modificadas (excepto en soja), en el caso del maíz, el 35 % es transgénico.

 

En el 2008 se aprobó en Bolivia el cultivo de la soja transgénica resistente al glifosato y desde entonces los agricultores vienen sembrando el mismo evento comercial. Es por ello que durante los últimos años, los productores y gremios agrícolas han solicitado con urgencia a su gobierno aprobar nuevos cultivos transgénicos para enfrentar plagas, malezas y sequía en maíz, algodón y caña de azúcar, además de aprobar nuevas variedades en soja.

 

“Para producir con semillas genéticamente mejoradas los argumentos bastan y sobran”, expresó, por su parte, Corsino Durán, productor de soja, sorgo y maíz del municipio de Santa Rosa del Sara, del norte boliviano, al hacer referencia a que la producción con semilla transgénica reduce los costos de producción y el uso de agroquímicos.

 

Además, mencionó que es una paradoja seguir sosteniendo que se debe producir con semilla tradicional, dado que el ciclo de producción es largo, implica esperar al menos entre 140 a 160 días. Asimismo, en ese periodo de tiempo, la parcela se hace más vulnerable a las plagas, el brote de malezas y la sequía.

 

Realidad actual. Según la voz de los pequeños productores tanto de soja como de maíz, trigo, arroz y caña de azúcar, la producción transgénica en el país solo se ha reducido en los últimos años a la soja y a la semilla tolerante al glifosato.

 

En ese contexto, admiten que los rendimientos productivos, con relación a otros países, no fueron significativos hasta el momento, debido a la falta de una mayor investigación y un empoderamiento como país y Estado de las diversas alternativas que ofrece la biotecnología.

 

Teófilo Padilla, productor de la propiedad Monterrey del municipio de San Pedro en Bolivia, describe que la única alternativa para competir y salvar los altos costos que implica producir con semilla “convencional” es con la biotecnología, por lo que pide un mayor apoyo científico y asesoramiento desde el Estado y las universidades, no solo en la soja, sino en otros rubros agrícolas.

 

[Fuente: https://www.chilebio.cl/2019/02/27/agricultores-bolivianos-piden-aprobar-nuevo-cultivo-transgenico-tolerante-a-sequia/]