La decisión de Paraguay y Brasil de suspender la vacunación contra la fiebre aftosa preocupa a Argentina, debido a los riesgos que implicaría para sus provincias fronterizas si llegara a registrarse un brote de la enfermedad en cualquiera de estos dos países vecinos, publica el diario Clarín Rural.

 

Los problemas logísticos que provoca la pandemia del coronavirus, en el caso de Paraguay, y la decisión del Gobierno brasileño de interrumpir la inmunización para conseguir el estatus de región «libre de fiebre aftosa sin vacunación» ponen en riesgo la prevención de la fiebre aftosa en los rodeos ganaderos de estos dos países que limitan con las provincias argentinas de Misiones, Corrientes y Formosa, señala la publicación del medio de prensa.

 

En el caso de Paraguay, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), por Resolución 380/2020 del pasado 2 de abril, estableció la suspensión temporal, sin fecha, del segundo periodo de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina de este año, debido a las medidas tomadas por el Gobierno nacional para frenar el avance de la COVID-19 (la cuarentena).

 

Este segundo periodo debía extenderse del 20 de abril al 29 de mayo, el registro hasta el 12 de junio, y contra la fiebre aftosa debían ser inmunizados bovinos y bubalinos, con excepción de vacas y bueyes, mientras que contra la brucelosis bovina, la categoría desmamantes carimbo 9 (hembras).

 

Desde el ente habían informado que la medida (la suspensión) se sustenta en la Ley 6524/2020, que declara estado de emergencia en todo el territorio de la República de Paraguay, debido a la pandemia del coronavirus, y por la cual se establecieron medidas administrativas, fiscales y financieras.

 

Como antecedente, hay que mencionar que el primer periodo de vacunación contra la aftosa y la brucelosis bovina se realizó en nuestro país del 20 de enero al 13 de marzo.

 

En tanto que en Brasil la inmunización del ganado contra esta enfermedad fue interrumpida el miércoles de la semana pasada en los estados de Río Grande del Sur, Acre, Rondonia y algunos municipios de Amazonas y Mato Grosso y en algunas zonas del Amazonas.

 

No lo hacen por el COVID-19, sino porque quieren conseguir el estatus de región «libre de fiebre aftosa sin vacunación» por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE)”, indica la publicación de Clarín.

 

Los ganaderos del noreste argentino (NEA) están preocupados porque tienen fronteras con estos dos países y la detección de un brote de la enfermedad paraliza las exportaciones de carne y puede afectar el estatus sanitario de todo un país, menciona el medio argentino.

 

Las autoridades sanitarias brasileñas explicaron que la suspensión de la vacuna es un prerrequisito para lograr ese estatus de país libre sin vacunación, como la prohibición del ingreso de animales vacunados en las zonas mencionadas por lo menos por un periodo de 12 meses.

 

La Dirección de Salud Animal de Brasil también informó que dejarán de aplicar 30 millones de dosis contra la aftosa en estos estados.

 

[Fuente: Clarín Rural y Agrofy News]