A través del decreto 230/2020 firmado por el presidente argentino Alberto Fernández, se estableció el nuevo derecho de exportación para la soja y sus subproductos. El impuesto para la oleaginosa irá del 30 % al 33 %, según publicación del diario La Nación de Argentina.

 

El Gobierno argentino formalizó esta semana en el Boletín Oficial el incremento de las retenciones a la soja, del 30 % al 33%, tal como le había confirmado el martes de esta semana el ministro de Agricultura Luis Basterra a la Mesa de Enlace.

 

Cabe recordar que en diciembre del 2019, el Gobierno de Argentina aumentó del 24,7 a 30 % las retenciones al cultivo, además del 6,7 al 12 % en trigo y maíz, entre otros productos. Luego, con la ley de «Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el Marco de la Emergencia Pública» obtuvo el aval del Congreso argentino para poner otros tres puntos (del 30 al 33 %).

 

La intención del Gobierno de Fernández de poner mayor carga sobre la soja transcendió hace dos semanas, justificando que el propósito de esta medida era mejorar la recaudación. Sin embargo, esto provocó el descontento del campo.

 

Ante la molestia, el Ministerio de Agricultura ideó un esquema de compensaciones y bajas en retenciones de otros cultivos que, según el Gobierno, no aportarán nuevos ingresos al fisco. Sí harán, según Basterra, una redistribución al interior del sector.

 

El Gobierno de Argentina recaudará unos USD 354 millones, pero otorgará USD 186 millones en compensaciones a productores de soja por hasta 1000 toneladas y 167 millones para reducciones de tasas en economías regionales.

 

El boletín oficial menciona que es «fundamental establecer políticas inclusivas de la actividad exportadora de las economías regionales que mejoren su desempeño y que incrementen la competitividad de la exportación de bienes y servicios a medida que mayor sea su valor agregado».

 

Además, menciona que «resulta imprescindible mejorar los ingresos fiscales en un contexto económico de endeudamiento, alta inflación, recesión creciente, desempleo generalizado y emergencia alimentaria».

 

Tras la oficialización del aumento del impuesto, trascendió que Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) haría un cese de comercialización de hacienda para faena y granos desde el lunes 10 al jueves 12 de marzo.

 

Por otro lado, la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) también cuestionó mediante un comunicado oficial que las retenciones suban de 30 a 33 % para la harina y el aceite de soja.

 

Según la Ciara-CEC, esto castiga la industrialización, el empleo y la mayor generación de divisas para el país al ser el primer sector exportador nacional y líder mundial en estos productos procesados.

 

«El Gobierno ha establecido derechos de exportación inferiores, que las materias primas, para la harina de trigo, de maíz, maní procesado, pescados procesados entre otros, apostando a generar empleo y mayores exportaciones de productos industrializados. Es por ello que proponemos que el gobierno aplique un tratamiento impositivo igualitario para poder recuperar la fortaleza de la industrialización de soja en nuestro país», señaló el comunicado de las entidades.

 

[Fuente: La Nación Argentina]