La sequía impactó severamente en los planteos ganaderos del Chaco, pero mediante la toma de decisiones con base en estrategias y el respaldo de la tecnología en nutrición animal se pudo superar la dramática situación de estrés hídrico.

 

El equipo de Productiva visitó a Ricardo Doertzen, un productor pecuario del Chaco de pequeña a mediana escala que trabaja en una unidad familiar. Allí la sequía se llevó consigo las pasturas, que en principio serían destinadas a fardos de heno; sin embargo, la reserva forrajera nunca estuvo disponible.

 

En cuanto a las condiciones ambientales, mencionó que fue un año complicado. Hasta el momento de la visita a finales de octubre, el promedio de lluvias no había llegado a los 200 milímetros a lo largo de diez meses. Agregó que la última lluvia importante fue en febrero, cuando se registró 42 mm. “Es un año muy golpeado por la sequía, pero damos lucha”, añadió.

 

Sobre los efectos, indicó que hay escasez de pastos y reservas. Subrayó que fue un año realmente muy duro, pero lo peor es que aún existen indicios de que la condición no va a cambiar todavía.

 

Así también, comentó que la sequía generó un perjuicio a la unidad de producción debido a la falta de alimentos, principalmente a la categoría de las vaquillas que serán destinadas al primer servicio. El objetivo principal es que los animales no bajen del estado corporal, con el fin de seguir el plan de reproducción. “La idea era que a fines de setiembre o inicios de octubre ingresaran a servicio, ya sea con IATF o transferencia embrionaria”, explicó.

 

Pero mediante la incorporación del confinamiento de los animales y el suministro de una tecnología de nutrición animal se está recuperando la condición corporal de las hembras, por lo que realizará su plan de servicio, aunque con un leve retraso, comparativamente al plan inicial.

 

El concepto desarrollado en el encierre involucra una tecnología de nutrición animal denominada Pasto Guasu, que contiene energía y proteína y ayuda a que los animales puedan mantenerse e inclusive aumenten de peso.

 

“Escuchamos de este producto de Granusa en un programa de radio y empezamos a hacer los números y los contactos. Llegamos al objetivo trazado mediante el uso de este producto. Utilizamos con mucha seguridad y facilidad en lugar de salir a comprar fardos”, expresó.

 

Resaltó que Granusa provee este recurso en el campo. El producto viene en bolsa, lo que le facilita su manejo al personal.

 

Destacó que otra ventaja del producto es su practicidad al momento de la suplementación, lo que ayuda también a obtener rentabilidad.

 

“Gracias a Granusa que apostó por un producto nuevo y hoy escuchamos al Dr. Samuel que nos aconsejó muy bien. Estamos muy conformes con este resultado”, concluyó Doertzen.

 

Acompañamiento. A su vez, el Dr. Samuel Chávez, representante técnico comercial de Granusa en el Chaco, habló sobre la estrategia empleada en la unidad de producción.

 

Comentó que inició a raíz de un problema de logística con el voluminoso, ya que se estaba utilizando heno y eso llevó a complicar la tarea, debido a la gran cantidad de comida que se tenía que distribuir por día.

 

Explicó que a causa de la sequía muy prolongada y el heno de baja calidad se iban dando resultados insatisfactorios en los animales, por lo cual se debió buscar otra alternativa mediante el Pasto Guasu, que es una tecnología desarrollada gracias a la presencia de la compañía en el campo, donde se observaba solo una cosecha de heno o un corte. “Se veía un panorama feo para el voluminoso”, señaló.

 

A raíz de esto, el equipo técnico de Granusa desarrolló un producto con basta tecnología y conceptos.

 

Suministro. La categoría de vaquillas Carimbo 9 está consumiendo exclusivamente el Pasto Guasu a razón del 0,8 % del peso vivo y los animales están hace 45 días solo con este alimento y se están desarrollando bastante bien sin perder peso, inclusive algunos están ganando, resaltó. “Se puede notar un pelaje brillante y una condición corporal buena y lo principal es que estos animales están entrando en celo”, añadió.

 

La finalidad del establecimiento es poder entrar a servicio cuando las condiciones de pasturas sean óptimas. El producto necesita que el animal tenga agua disponible en la batea, confort y espacio.

 

En este caso, la estrategia fue alimentar a los animales para que puedan entrar a servicio en el momento de lluvias, pero comentó que la sorpresa fue que los animales ya estaban entrando en celo en la actualidad.

 

El Pasto Guasu posee bastante energía y proteínas suficientes como para reemplazar al heno, cuenta con macro y microminerales y aditivos que regulan la fermentación, ayudando a que el consumo sea mejor aprovechado.

 

[Material publicado en la edición de octubre de Revista Productiva, en el segmento “Ganadería Productiva”, página 18]
[Foto icon-camera : Revista Productiva]