La proyección inicial para la campaña 2018/2019 fue de USD 3300 millones en la cadena de valor de la soja. No obstante, debido a la fuerte sequía, lluvias intensas, el alto costo de producción y la reducción de la cotización internacional se generó una merma del potencial de ingresos a nuestro país, en torno a USD 1500 millones, según la Unión de Gremios de la Producción (UGP).

 

De acuerdo con los productores, no se esperan mejoras para el segundo semestre del año, por ende, es un panorama que se oscurece cada vez más. A esta crisis se le suma la intención del Gobierno de aplicar una reforma impositiva.

 

Sobre el punto, Héctor Cristaldo, presidente de la UGP, indicó que los impuestos que se modificarán impactarán enormemente en el sector agropecuario.

 

“En primer lugar, el Impuesto a la Renta Empresarial (IRACIS), que pagan las personas jurídicas, sociedades o personas físicas, y el Impuesto a la Distribución de Utilidades, que subirá del 5 % al 8 % sin ninguna deducción. Esto sumado al Impuesto a la Renta Agropecuaria (IRAGRO), que se paga el 10 % sobre la ganancia, representará una suba total del 18 % de impuestos directos que ya golpeará bastante al productor”, expresó Cristaldo.

 

Por otra parte, destacó que el sector granelero está relacionado directamente con la exportación, dolarizado en un 70 %. “Todo el negocio y costo de producción está cotizado en dólares, solo el 30 % está guaranizado, por ese motivo, la suba del dólar no nos beneficia en ningún sentido, asimismo los precios de granos en la Bolsa de Chicago están bajos y no compensan”.

 

El titular de la UGP enfatizó que se podría mejorar la recaudación sin subir las tasas, siempre y cuando se tenga una buena gestión de los recursos económicos del país.

 

[Fuente: Boletín informativo de la Unión de Gremios de la Producción]