El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) identificó las primeras apariciones de roya asiática de la soja (Phakopsora pachyrhizi) en cultivos alternativos de la zona del distrito de Pirapó, departamento de Itapúa. Si bien hasta el momento la enfermedad no ha afectado a lotes comerciales de la oleaginosa, se insta a los productores a prestar atención, ya que las condiciones climáticas son favorables para la proliferación del hongo.

 

El Senave confirmó la incidencia de la roya asiática de la soja en cultivos alternativos del sur del país luego de identificar las primeras apariciones de la enfermedad en plantas hospedantes de kudzu (Pueraria lobata).

 

La identificación de los focos infecciosos de la enfermedad fue confirmada por la Dirección de Protección Vegetal de la institución, tras los análisis realizados de las muestras colectadas durante los trabajos de monitoreo desarrollados la semana pasada.

 

Hasta el momento no se ha determinado la presencia de roya en lotes comerciales de soja; no obstante, el Senave insta a los productores a prestar atención a la situación debido a las condiciones climáticas favorables para la diseminación del hongo, especialmente en aquellos cultivos que se encuentran en la etapa reproductiva, donde son altamente vulnerables.

 

En ese sentido, la principal recomendación para los productores, técnicos y fiscalizadores de campo es la realización del monitoreo en forma regular de los cultivos, a fin de detectar en forma temprana la aparición de la enfermedad y realizar la aplicación de fungicidas, además de la eliminación de otras plantas hospederas.

 

Los síntomas de la roya generalmente se manifiestan en la forma de puntos pequeños y oscuros que luego originan ampollas (pústulas) en las hojas, que corresponden al inicio de la formación del hongo. Con el tiempo se vuelven pardas y producen un pequeño poro y a medida que avanza la enfermedad, provoca lesiones fácilmente visibles en ambas superficies de la hoja, que luego se tornan de color amarillo y se desprenden, impidiendo así el llenado total del grano.

 

[Foto icon-camera : Senave]