El clima fresco de hace algunos días favoreció de manera óptima al desarrollo de la soja zafriña, ya que no se necesita mucha humedad en la etapa reproductiva vegetativa. No obstante, este escenario también es propicio para la aparición de la roya, la oruga enrolladora y la mosca blanca, enfermedad y plagas que atacan la oleaginosa, destaca el boletín semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).

 

Debido a esto se están realizando las aplicaciones necesarias de defensivos agrícolas para combatir estos males, según reportaron desde la Cooperativa Colonias Unidas.

 

En cuanto a los otros rubros, como maíz zafriña y sorgo, también se encuentran en buenas condiciones, pero constantemente hay fuertes ataques del gusano cogollero pese a la resistencia de los productos tradicionales que se están usando.

 

“La soja zafriña tiene diferentes áreas de siembra; ahora mismo se están realizando las primeras aplicaciones de fungicida de las plantaciones que se hicieron en enero y febrero. En comparación al año pasado, el área de la soja zafriña va a reducirse entre un 15 % a 20 % debido a que se aumentaron las plantaciones de maíz y sorgo zafriña”, precisó Orlando Gallas, asistente técnico de la cooperativa.

 

Al mismo tiempo, comentó que “todavía no se pueden estimar los rendimientos porque dependen de las condiciones del clima hacia fines de abril y mayo, cuando se realizará la cosecha. En caso de que el clima continúe favorable, se puede estimar un rendimiento promedio de zafriña de 1200 a 2200 kg por hectárea”, concluyó.