Estados Unidos y China firmaron un acuerdo preliminar luego de un año y medio de disputa comercial entre ambas potencias mundiales. No obstante, se mantiene gran parte de los aranceles aplicados en sucesivas rondas.

 

La primera fase del acuerdo se concretó este miércoles por medio de un acto protocolar realizado en la Casa Blanca (Washington D. C.), donde el presidente norteamericano Donald Trump y el viceprimer ministro chino Liu He, estamparon su firma en el documento oficial.

 

«Es un cambio radical en el comercio internacional«, expresó Trump. Y agregó: «Juntos estamos arreglando los errores del pasado y ofreciendo un futuro de justicia económica y seguridad«.

 

Durante la ceremonia también estuvo presente el vicepresidente estadounidense Mike Pence, así como gran parte de su gabinete y destacados legisladores. El gran ausente fue el presidente chino Xi Jinping.

 

Para suplir esta ausencia Liu leyó una carta en la que Xi destacó que la firma «es buena para China, para EE. UU. y para el mundo«, y expresó su confianza en que las empresas chinas que hagan negocios en este país serán tratadas con justicia. «China se abrirá aún más«, recalcó el viceprimer ministro.

 

China se compromete a comprar bienes estadounidenses por valor de USD 200 000 millones en dos años, entre ellos 50 000 millones en productos agrícolas, 50 000 millones en energía y 75 000 millones en manufacturas.

 

Por su parte, Estados Unidos rebaja a la mitad, hasta el 7,5 %, los aranceles impuestos a importaciones chinas por valor de USD 120 000 millones y cancela gravámenes adicionales. No obstante, quedarán todavía aranceles de entre el 15 % y el 25 % a productos chinos valorados en USD 360 000 millones.

 

En el año 2018 EE. UU. exportó bienes por valor de USD 120 000 millones a China, mientras que las importaciones del gigante asiático ascendieron a USD 540 000 millones.

 

Con respecto a los aranceles, Trump indicó que se mantienen en vigor como elemento de «negociación«, de cara a la segunda fase del pacto comercial.

 

Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, sobre el punto, señaló que la nueva fase de negociaciones -aún sin fecha- podría segmentarse en «fase 2A, 2B, 2C«, y abordará temas relacionados con las quejas de la potencia norteamericana sobre robo de propiedad intelectual.

 

Los mercados celebraron el acuerdo con nuevas subas, y Wall Street registraba ayer ganancias y récords poco antes del cierre de la jornada en el Dow Jones de Industriales y el selectivo S&P 500.

 

«La primera fase del acuerdo es esencialmente una tregua comercial, a la que se agregan grandes compras dirigidas por los estados«, manifestó en una nota, Mary Lovely, investigadora del centro de estudios Peterson Institute for International Economics.

 

Entre las primeras reacciones tras la firma del acuerdo comercial, se destaca la Federación Agrícola de EE. UU., una de las principales agrupaciones del sector, que indicó que esta decisión es un «paso importante«.

 

Al respecto, Zippy Duvall, presidente de la asociación, a través de un comunicado puntualizó que «China fue una vez el mayor mercado para los productos agrícolas de EE. UU., pero ha caído al puesto número 5 desde que se fueron aplicando los aranceles en represalia. Este acuerdo ayudará a dar la vuelta a dos años de declive en las exportaciones agrícolas«.

 

Consciente del daño generado por la guerra comercial con China, Trump se vio obligado a aprobar dos paquetes de asistencia financiera federal a agricultores y granjeros, por un valor total de casi USD 30 000 millones.

 

Las negociaciones entre ambas partes han sufrido varios sobresaltos, con informaciones contradictorias y críticas veladas, desde que en octubre se anunció un principio de acuerdo. De la misma manera, las tensiones comerciales entre las dos mayores economías mundiales, que comenzaron el año pasado, han tenido profundas consecuencias.

 

En sus últimas previsiones de crecimiento mundial publicadas en octubre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajaba sus proyecciones de expansión al 3 % para 2019, dos décimas menos que en julio, lastradas por las dudas que ha generado esta disputa.

 

Tras haberse firmado el acuerdo comercial, la directora gerente del Fondo Kristalina Georgieva, celebraba el pacto para rebajar las tensiones, pero instaba a «avanzar hacia un pacto integral que apoye un sistema de comercio global más abierto, estable y transparente«.

 

[Fuente: http://www.finanzas.com/noticias/economia/20200116/eeuu-china-firman-tregua-4028774.html]