China, el principal importador de carne del mundo y del Mercosur, suspendió, al igual que Japón, de modo preventivo, el ingreso de carne proveniente de Brasil, luego de que el gobierno de Jair Bolsonaro confirmara de modo oficial esta mañana, la aparición de un caso de vaca loca “atípico”. La sospecha existía desde el 5 de abril, pero se confirmó la semana pasada.

 

“El episodio ha sido resuelto. Ningún otro informe será enviado”, comunicó Brasil a través de su Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento. Y lo tildaron así, “atípico”, debido a que el animal contrajo la proteína de la enfermedad de forma espontánea, y no través del suministro de pienso o alimento elaborado para animales.

 

El gobierno de Brasil también precisó que no hay riesgo para la población y ya lo notificó a la Organización Mundial de Salud Animal (OIE) y a los países importadores.

 

Casi en simultáneo con el cierre de las exportaciones de China, el Ministerio de Agricultura de Brasil informó que se suspendían las ventas hacia ese país, como modo de atenuar el impacto y levantar cuanto antes la sanción. Por ahora, solo pueden arribar los embarques previos al 31 de mayo.

 

La enfermedad de la vaca loca es el nombre que se utiliza generalmente para la encefalopatía espongiforme bovina (BSE), y se puede transmitir a los humanos que comen carne bovina de un animal infectado, o tienen contacto con los tejidos de animales infectados. Por eso Brasil eliminó el animal y todo el material de riesgo.

 

Esta noticia genera mayor presión sobre los otros proveedores de carne de la región, como Argentina y Uruguay, que destinan grandes volúmenes a este mercado.

 

Paraguay, por su parte, no puede tener participación en el gigante asiático, considerando que no tiene habilitado este mercado por cuestiones geopolíticas.

 

[Fuente: Bichodecampo/Clarín/O Globo]