China anunció el pasado sábado, mediante un comunicado oficial difundido por Xinhua, los nuevos aranceles comerciales que aplicará a Estados Unidos sobre productos como la soja, carne vacuna y porcina, y otros, en represalia contra las políticas proteccionistas instrumentadas por el presidente Donald Trump en las últimas semanas respecto al comercio con el país asiático.

 

A partir del 15 de diciembre la soja recibirá una tasa del 5 %, mientras que la carne vacuna y la de cerdo obtendrán un valor del 10 % desde el próximo 1 de setiembre.

 

Las autoridades chinas tomaron esta medida después de que EE.UU. impusiera aranceles por un valor de USD 300 000 millones sobre los bienes chinos de exportación al mercado estadounidense. De esta forma, no solo se prolonga la disputa comercial que mantienen actualmente ambos países, sino que se acentúa la posible amenaza de una desaceleración económica a nivel mundial.

 

Estos aranceles se suman a los ya existentes, que en el caso de la carne de cerdo son del 62 % sobre el valor del producto exportado a China.

 

En ese sentido, el National Pork Council (Consejo Nacional de Productores de Cerdo de EE.UU.), aseguró que cualquier incremento de aranceles a las ventas a China supone «una preocupación importante para los productores de carne de cerdo del país norteamericano«.

 

El comunicado publicado el sábado pasado por la agencia oficial Xinhua, en referencia a la nueva tanda de aranceles adicionales que comenzará a aplicar China contra productos estadounidenses (vehículos, partes de automóviles e insumos agrícolas) expresa: “Durante más de un año de fricciones entre los dos países, China nunca ha titubeado. Cuando EE.UU. trató de intensificar la intimidación comercial y ejercer máxima presión, la determinación china sólo se fortaleció, al igual que su postura contra los atropellos de Washington y en defensa de sus legítimos derechos e intereses”.

 

Agrega: “China siempre ha creído que la cooperación es el único medio para resolver los asuntos comerciales con la parte estadounidense, pero existen precondiciones. China se opone con firmeza a los intentos de hegemonía en el comercio por parte de EE.UU. y nunca comprometerá sus principios fundamentales”.

 

El gobierno chino advirtió, además, que “mientras más lejos vayan algunos en EE.UU. por el peligroso camino de la hegemonía y la intimidación, más fuerte será el contragolpe que encontrarán”.

 

La única forma de poner fin al conflicto es que Estados Unidos implemente el consenso alcanzado por ambos jefes de Estado (en las últimas reuniones del G-20), llegue a un entendimiento con China mutuamente beneficioso y se encuentren soluciones a través de consultas y sobre la base de la igualdad y el respeto mutuos”, concluye el escrito.

 

[Fuente: Eurocarne y Valor Soja]