Tras la reducción de las restricciones que había establecido China por la crisis del COVID-19, el gigante asiático ha reanudado las actividades portuarias y está importando grandes volúmenes de soja, maíz y trigo. Sin embargo, crecen los temores ante los problemas causados por el coronavirus en exportadores como Estados Unidos, Brasil y Argentina.

 

Michel Portier, director general de Agritel (consultora centrada en el sector agrícola con sede en París y con oficinas en China y Ucrania), mencionó que en los puertos de China hay una gran cantidad de barcos cargados en mar abierto, esperando desembarcar los commodities, lo cual finalmente está sucediendo.

 

Portier señaló que el aumento de las importaciones también se debe al temor de Beijing de que los puertos de Brasil y Argentina se cierren con la propagación del virus.

 

El director de Agritel añadió que los chinos volvieron a comprar más soja de EE.UU., en parte debido al acuerdo con el presidente Donald Trump, en virtud del cual Beijing se comprometió a comprar adicionalmente USD 12.5 mil millones de productos agrícolas estadounidenses en el primer año y USD 19,5 mil millones más en el segundo año, en comparación con los niveles del 2017. Esta decisión ha ayudado a mantener las cotizaciones en la Bolsa de Valores de Chicago.

 

De acuerdo con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), China importará 88 millones de toneladas de soja en la zafra 2019/2020, que desde setiembre de 2019 hasta agosto de este año incrementará en total 5,5 millones de toneladas en relación con el periodo 2018/2019.

 

Agritel, en tanto, atribuye que parte de esta suba a la tendencia de aumentar la demanda de alimentos en China se debió a la recomposición del rebaño de cerdos del país, que sufrió graves pérdidas debido a los casos confirmados de peste porcina africana (PPA).

 

Según el USDA, EE.UU. también debería exportar casi 50 millones de toneladas de soja, mientras que la agencia proyecta que los envíos desde Brasil serán de 77 millones de toneladas. Los chinos, además, están comprando maíz norteamericano, mientras que las compras de trigo siguen concentradas en Francia, donde los productores franceses esperan exportar 1,5 millones de toneladas.

 

Portier señaló que “China fue el primer país afectado por el brote y el primero en irse”. Asimismo, el director de la consultora añadió: “Ahora es ver lo que sucederá en Estados Unidos y Brasil«.

 

Por otra parte, los datos de las aduanas de China resaltan que las importaciones durante el primer bimestre del año fueron de 13,5 millones de toneladas. Esta cifra representó un aumento del 14,2 % en comparación con el mismo periodo del 2019.

 

Así también, entre los productos derivados de la oleaginosa, China compró 110 000 toneladas de aceite de soja en el primer bimestre del 2020, una retracción del 13,4 % en relación con el mismo periodo del año pasado.

 

Las importaciones de maíz llegaron a 930 000 toneladas en este periodo, lo que representó 64,7 % más que lo importado en el mismo lapso del 2019. En el caso del trigo, fueron importadas 680 000 toneladas, que se traduce en una retracción de 6,8 %, en comparación con lo comprado en los dos primeros meses del año pasado.

 

[Fuente: https://valor.globo.com/agronegocios/noticia/2020/03/26/china-comeca-a-ampliar-suas-importacoes-de-graos.ghtml]