Los esquemas de certificación sostenible admiten una producción amigable con el medio ambiente, en la que se desarrollan más y mejores productos con menos recursos sin perder la calidad, generando así el acceso a nuevos mercados, según expuso el experto argentino, Diego Cybulka, dentro del marco de la feria agropecuaria Innovar 2019 (19 al 22 de marzo).

 

“Certificación sostenible: una exigencia mundial” se denominó la exposición hecha este 20 de marzo por Diego Cybulka, Certifications Manager, en el salón auditorio de Innovar 2019. El disertante fue invitado por el holding internacional Control Union, especialista en logística, calidad, certificaciones y gestión de riesgos.

 

A través del acceso a nuevos mercados, internacionales o locales, lo que se busca es poder abastecer a grandes compañías en Paraguay que luego accederán a los mercados internacionales -acceso indirecto-, donde en muchos casos se obtiene un diferencial económico contra quienes no están certificados, explicó Cybulka.

 

“La optimización de costos económicos, ambientales y sociales se traducen en el aumento de la competitividad y la mitigación del impacto en el ambiente donde producimos”, precisó el profesional refiriéndose a las buenas prácticas agrícolas y la utilización eficiente de los recursos como un deber que no puede estar ausente dentro del proceso de producción.

 

En este sentido, resaltó que los productores deben estar sujetos a las exigencias de su país incluyendo los cumplimientos legales, utilización de buenas prácticas, relación responsable con la comunidad directa e indirectamente vinculada con el ámbito productivo, reducción de impacto en el ambiente y creación de empleos justamente remunerados y con buenas condiciones laborales.

 

Cybulka también manifestó que para certificar un producto hay que comprender los procesos que están vinculados a la organización, ya sea productor primario, transporte, almacenamiento u otro.

 

“Es necesario entender cuál norma debo certificar, además de tener en cuenta su alcance y los requisitos para con el producto. El siguiente paso es prepararnos y comprometernos a cumplirlas, llamar a una compañía acreditada para certificar la norma o esquema, auditarse y, por último, utilizar correctamente la norma”, destacó.

 

Señaló, igualmente, que discriminar los sectores que deben o no apuntar a las buenas prácticas se torna un trabajo complicado, ya que quedan pocos procesos o eslabones que no interfieran en este aspecto. Sin embargo, la ganadería sin dudas debe considerar las buenas prácticas como un parámetro fundamental de producción al igual que en el caso de los commodities como la soja, el maíz, el trigo, etc.

 

Finalmente, el experto en certificación recomendó a los productores tener la mayor información posible de las normas para comprender lo que el mercado exige y, por sobre todo, para qué. Además de charlar conjuntamente con el comprador y entender el destino al que pretende acceder y cuáles son las responsabilidades tanto del comprador y del productor. Es importante abordar los procesos con tiempo y con la decisión de toda la cadena de mando, desde la alta gerencia en adelante, concluyó.

 

icon-camera : gentileza Control Union]