Durante la última campaña 2017/18 la superficie de siembra de los principales cultivos de verano e invierno (soja, trigo, maíz y arroz) tuvieron un incremento en relación con la zafra anterior, según el informe presentado por el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio).

 

La Ing. Agr. Estela Ojeda, gerente general del Inbio, expresó que la soja, el principal producto agrícola de Paraguay, aumentó en área en torno a 3,7 %, pues de 3,38 millones de hectáreas pasó a 3,51 millones de hectáreas.

 

Sin embargo, el volumen de producción cayó 8,5 %, es decir, de 10,33 millones de toneladas a 9,5 millones de toneladas; por tanto, sufrió una reducción de 800 000 toneladas.

 

En tanto que la retracción del rendimiento fue cercana al 10 %, marcando un registro de 2705 kg por hectárea en la zafra 2017/18, frente a los 3050 kg por hectárea de la campaña anterior.

 

Por su parte, el maíz zafriña también tuvo una fuerte expansión en siembra, alcanzando unas 925 948 hectáreas, que representa un incremento de 23 %, frente a las 750 000 hectáreas sembradas en la zafra pasada. La productividad se vio afectada, ya que disminuyó en el orden de 10 % para una producción total de 4,58 millones de toneladas.

 

El trigo es otro rubro que experimentó una notoria recuperación pasando de 699 000 toneladas a 1,32 millones de toneladas, debido, principalmente, al aumento de área de siembra y la productividad por hectárea.

 

En el caso del arroz, la superficie de siembra aumentó levemente en relación con la zafra pasada, pero sufrió una reducción del rinde por hectárea. Esto conllevó a un crecimiento prácticamente vegetativo de la producción, alcanzando un pico de 983 000 toneladas.

 

Luego, la presidenta del Inbio, Simona Cavazzutti, indicó que si bien se tuvo una expansión de la superficie de siembra de soja, se registró una menor producción. Debido a esta situación, el margen de ganancia en este rubro se contrajo, obligando a los productores a optimizar sus recursos para la presente campaña 2018/19.

 

A su vez, Eugenio Schöller, director del Inbio, manifestó que las condiciones climáticas adversas causaron una baja productividad en el campo durante la zafra anterior, pese a las inversiones realizadas ligadas, sobre todo, a la tecnificación en semillas, insumos y maquinarias. Agregó que el sector productivo sigue endeudado a causa de la baja cotización de los commodities.

 

Sojapar

En el informe presentado, el Inbio también expuso los trabajos realizados en torno al posicionamiento de las variedades nacionales Sojapar, que tienen resistencia a la roya asiática.

 

La gerencia de la institución informó que, actualmente, están disponibles tres materiales, pero que muy pronto se lanzarán variedades que incorporan resistencia a estrés calórico y sequía, que se están posicionando para el Chaco paraguayo y suelos bolivianos.

 

Schöller, en su rol de productor, expresó que estas variedades ayudan a obtener por lo menos entre 80 a 100 dólares por hectárea de ahorro, gracias a la no aplicación de fungicidas.

 

“En una campaña como esta, de fuerte presión de la roya, los materiales Sojapar están ayudando a tener una buena economía en las chacras, porque estamos ahorrando entre dos y tres aplicaciones de fungicidas”.


Eugenio Schöller

 

[Fuente: Inbio]