Tras el buen desempeño del programa “Retención de vientres” destinado al sector ganadero, la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) diseña una nueva herramienta crediticia orientada a actividades pecuarias de ciclos productivos más cortos, donde la producción ovina figura entre los segmentos con mayor potencial para beneficiarse a raíz de en un contexto marcado por la apertura de mercados internacionales y la necesidad de aumentar el rebaño nacional.
“Lo que estamos proyectando es una herramienta destinada a la denominada ganadería menor o, más específicamente, a actividades pecuarias con ciclos productivos más cortos. Dentro de ese grupo, sin dudas, uno de los sectores que mejor encaja y que probablemente más se beneficie será el ovino”, señaló a Productiva Fernando Lugo, gerente general de la AFD.
El ejecutivo explicó que la iniciativa surge a partir de la demanda planteada por distintos actores del sector productivo y forma parte de una estrategia de la institución para acompañar rubros con perspectivas de expansión. En el caso de la ovinocultura, destacó que las recientes aperturas de mercados y el crecimiento de la demanda generan condiciones favorables para impulsar la producción.
Si bien evitó adelantar detalles específicos, debido a que el programa aún está en construcción, indicó que la AFD trabaja junto con referentes técnicos y productivos para diseñar una herramienta acorde con las necesidades del sector. Asimismo, no descartó que durante la próxima Expo Paraguay puedan darse a conocer los primeros lineamientos de la propuesta.
Alcance a otros sectores pecuarios. Otro aspecto resaltado por el directivo de la AFD es que la iniciativa no estará limitada exclusivamente a la producción ovina. “La intención es desarrollar un instrumento que también contemple a otros segmentos con ciclos productivos más cortos, como la avicultura, la porcicultura e incluso la piscicultura”, sostuvo.
Según explicó, el interés por este tipo de herramientas surgió tras la experiencia obtenida con los programas de apoyo a la retención de vientres en la ganadería bovina, cuyos resultados despertaron expectativas en otros sectores pecuarios que buscan condiciones similares para fortalecer sus sistemas productivos.
La posibilidad de contar con un financiamiento adaptado cobra especial relevancia para la producción ovina paraguaya, que atraviesa un momento de fuerte expectativa tras los primeros embarques de carne ovina a mercados internacionales. Sin embargo, referentes de la cadena coinciden en que el principal desafío sigue siendo incrementar la cantidad de animales disponibles para responder a una demanda que comienza a crecer tanto dentro como fuera del país.
[Foto: Ovejas / Archivo / Productiva C&M]


