El Ing. Agr. Fabrício Krzyzaniak advirtió sobre el avance del “pie de gallina” (Eleusine indica), que en solo 3 años se volvió la maleza número 1 en Brasil y ya muestra expansión similar en Paraguay. El técnico de Farm Consultoría alertó en Nación Productiva que requiere dosis cada vez más altas de glifosato y hasta mezclas con cletodim o haloxifop, aunque todavía no hay resistencia confirmada. Agregó que Paraguay aún puede usar paracuat como herramienta clave, prohibida en Brasil, pero recomendó atención inmediata, ya que esta gramínea avanza en el sistema productivo y puede complicar el control si no se maneja desde ahora.
El experto explicó que cada año va apareciendo una selección de malezas en función de los herbicidas que son utilizados. Dentro de este escenario, habló sobre la presencia de una nueva maleza llamada Pie de Gallina (Eleusine indica) que se está expandiendo primeramente en Brasil y que en Paraguay también merece una atención especial.
“Me gustaría destacar algo muy relevante, que la mayoría de las personas no se está dando cuenta de que hay una maleza, la principal maleza de Brasil hoy, se llama capín Pie de Gallina. Esta maleza, en 3 años, se volvió la principal maleza de Brasil. Desde Mato Grosso, Goiás, Mato Grosso Sur, Paraná, ahora llegando a Santa Catarina, Rio Grande del Sur. Y algo muy similar estamos teniendo acá en Paraguay”, remarcó.
Enfatizó que se está observando un aumento de dosis para el control de esta maleza. “En tantas áreas donde el glifosato mataba fácilmente al Pie de Gallina, ahora nosotros tenemos que alzar y algunas veces tenemos que mezclar con otros principios activos, tales como cletodim o haloxifop”, subrayó.
En ese contexto, señaló que en Paraguay todavía se puede utilizar el paracuat, que es una herramienta muy interesante para esta maleza, mencionando que, en Brasil ya no pueden disponer de esta herramienta.
“En varias áreas está teniendo una cierta selección. Todavía no podemos hablar de que es un caso de resistencia, porque todavía estamos acompañando a las poblaciones. Pero tenemos visto que, mismo con un poco de dificultad, tenemos logrado el control de esta maleza”, remarcó.
Recalcó que, si bien no se puede hablar todavía de resistencia, en algunas parcelas requieren de una dosis elevada para poder manejarla.
En cuanto a la buva (Conyza), comentó que los hormonales en general cada año están variando sus respuestas en relación al control de esta maleza.
“Tenemos observado que algunos hormonales están cambiando su performance, principalmente 2,4-D, que es un herbicida referente para la desecación. También ya se ha divulgado caso de resistencia de la buba a 2,4-D sobre un fenómeno llamado rápida necrosis”, explicó y agregó que se observó a nivel de campo que una parte de los hormonales ya no está logrando todo su cometido.
En relación con Santa Lucía, las Commelinas, que corresponden a un grupo con prácticamente tres especies principales, que son Commelina Erecta, Commelina Diffusa y Commelina Benghalensis, se registra cierta ocurrencia muy fuerte que se debe observar con atención. “Vamos a decir, de Comelina Erecta y también de Benghalensis”, enfatizó.
[Foto: Ing. Agr. Fabrício Krzyzaniak / Archivo / Productiva C&M]


