El financiamiento y la capacidad de respuesta de los servicios veterinarios oficiales fueron el foco de debate durante la 93.ª Sesión general de la Asamblea Mundial de Delegados de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), realizada del 18 al 22 de mayo, en un contexto donde las amenazas sanitarias continúan creciendo a nivel global mientras muchos países enfrentan limitaciones cada vez mayores de recursos. No obstante, nuestro país hoy aparece como uno de los casos más sólidos dentro de la región en cuanto a estructura sanitaria oficial.
Así lo señaló el Dr. Hugo Idoyaga, expresidente de la OMSA y actual miembro del consejo del organismo, quien explicó a nuestro medio que, si bien la asamblea mantuvo la agenda tradicional vinculada a informes financieros, situación sanitaria mundial y revisión de estatus sanitarios de los países, este año el eje principal estuvo puesto en la sostenibilidad de los servicios veterinarios oficiales. “El tema central fue cómo enfrentar un escenario donde aumentan los desafíos sanitarios, aparecen nuevas enfermedades y muchos países tienen cada vez menos recursos para responder”, sostuvo.
Idoyaga indicó que durante casi dos jornadas completas los países debatieron sobre la creciente presión que enfrentan los sistemas sanitarios oficiales, considerando que actualmente las enfermedades animales ya no impactan únicamente sobre la producción pecuaria, sino también sobre salud pública, comercio internacional y seguridad alimentaria.
El avance de enfermedades emergentes, el cambio climático y la mayor circulación global de animales y alimentos aparecen hoy entre los factores que elevan el riesgo sanitario mundial. En ese contexto, el referente paraguayo remarcó que uno de los mayores problemas detectados a nivel global es la debilidad financiera de muchos servicios veterinarios, situación que termina afectando recursos humanos, capacidad operativa y velocidad de respuesta ante emergencias sanitarias.
“La balanza global se inclina hacia servicios veterinarios muy deficitarios en recursos financieros”, afirmó. No obstante, destacó que Paraguay hoy aparece como uno de los casos más sólidos dentro de la región en cuanto a estructura sanitaria oficial.
Según explicó, el Senacsa mantiene una situación financiera relativamente estable gracias a los recursos que genera el propio organismo y al modelo de articulación público-privada que sostiene junto a la Asociación Rural del Paraguay. “Senacsa tiene un soporte financiero muy importante y hoy no está dentro de esa dificultad”, expresó.
Para Idoyaga, el escenario global obliga a reforzar cada vez más los sistemas sanitarios, considerando que las futuras crisis sanitarias podrían tener impactos mucho más amplios sobre producción, mercados y salud pública.
[Foto: Control sanitario / Gentileza Senacsa]


