El girasol volvió a despertar interés en el norte del país tras una campaña con rindes sorpresivamente altos y un mercado asegurado. Según el Ing. Agr. Pedro Viveros, de la Cooperativa Volendam, productores del sur de San Pedro retomaron el cultivo tras años de abandono por la falta de mercado para la producción de la zona, logrando picos de 3600 kg/ha. Agregó que si bien en esta zafra no se alcanzó 1000 ha en el radio de acción de la cooperativa, la expectativa es muy buena para el siguiente ciclo productivo ya que el rubro demostró ser rentable para el productor.
El profesional encargado del Servicio de Asistencia Técnica de la institución comentó que, en la región sur del departamento de San Pedro, en el área de influencia de la cooperativa, muchos productores en esta última campaña volvieron a apostar por el cultivo de girasol.
“Se volvió a incursionar en el rubro después de mucho tiempo, se cosechó con un altísimo rinde con picos de 3600 kilos por hectárea, cosa que no esperábamos”, acotó.
Comentó que en la zona norte del país se dejó mucho tiempo de lado el cultivo de girasol, principalmente, por falta de mercado, ya que la industria que se dedicaba a acopiar dejó de funcionar.
“Entonces, el mercado se fue más hacia el sur y llevar los granos hacia el sur era muy costoso, se dejó de producir, pero como ahora con la operación de la fábrica en Capiatá, volvió el interés en ese cultivo y como primer año fue bastante buena la cosecha, tuvimos un invierno muy húmedo y eso ayudó a que se desarrolle bien el cultivo”, subrayó.
Viveros resaltó que, si bien el área de siembra no fue muy grande, cerca de las 1000 hectáreas, se notó el resurgimiento del cultivo, principalmente, en la zona de Volendam y pudo haber sido una superficie mayor, si había mayor disponibilidad de semillas, pero en esta próxima campaña probablemente se observe un incremento de área por la buena experiencia de este año.
“La expectativa está en esta zafra, creo que la gente va a sembrar otra vez, y sobre todo, porque ya hay maquinarias que puedan controlar, si eventualmente hay algún problema de enfermedad o en la última etapa, antes de la floración o inicio”, expresó y acotó que el cultivo requiere de pulverizadoras un poco más altas.
Agregó que los productores están bastante entusiasmados tras esta primera campaña, luego de la puesta en funcionamiento de la industria para procesar el producto de esta zona productiva del país.
“Se ganó plata, que es lo que al agricultor le interesa, ganar plata, dejar buena plata. Hay un mercado seguro para la venta, la gente de Cahpsa está acompañando muy de cerca la zona, hay un alto potencial en el norte por el clima que tenemos”, manifestó.
Destacó que el girasol es un cultivo rustico y no requiere mucha humedad, siendo una opción muy importante por las condiciones climáticas que presenta el segundo departamento.
“Con la humedad que tenemos en el invierno ya basta, entonces hay un interés importante, y lo mejor de todo es que se cosecha ya por diciembre, comparando con soja, en esa época todavía era puro gasto, y el girasol ya te da un ingreso adicional importante en esa época de fin de año”, afirmó.
La ventana de siembra recomendada para la zona es de julio a agosto, pero si el mes de julio viene un poco seco, se aguarda hasta agosto, “pero en esa época es donde expresa el mayor potencial de rendimiento”, concluyó.
[Foto: Cultivo de girasol / Archivo / Productiva C&M]


