La producción de maíz zafra 2026 atraviesa muchos desafíos, comenzando por el retraso en la siembra y las elevadas temperaturas con escasas precipitaciones entre la quincena de febrero y prácticamente todo marzo. Sin embargo, las últimas lluvias trajeron alivio y un aire de salvación para el cultivo, mencionó a Productiva, la Lic. Liliana Báez, analista de mercado de Consultora y Agrocorredora Plural. Comentó que las estimaciones de la firma para la presente campaña son de 800.000 hectáreas sembradas, con un rinde aproximado de 6300 kg/ha, lo que resultaría una cosecha en torno a 5 millones de toneladas.
Baez señaló que las estimaciones de Plural para la presente campaña de zafriña de maíz es de una superficie sembrada de 800.000 hectáreas. Se espera un rinde aproximado de 6,3 toneladas por hectárea, lo que resultaría una cosecha alrededor de 5 millones de toneladas.
La profesional mencionó que la zafriña tuvo un inicio difícil, el ciclo de la soja se extendió y retrasó la siembra de maíz. Además, el productor, si vuelve a incluir a la oleaginosa en la segunda zafra, prioriza la siembra de soja por cuestiones de afinidad con el cultivo y por factores económicos.
“Entonces, en un principio el productor trabaja con la soja zafriña y retrasó bastante la siembra de maíz. En consecuencia, el área fue menor por falta de tiempo, y lo que se sembró después tuvo algunos inconvenientes climáticos, las elevadísimas temperaturas y las escasas lluvias que tuvimos entre la segunda quincena de febrero y prácticamente todo marzo”, acotó.
Agregó que las precipitaciones de abril trajeron alivio y un aire de salvación para el maíz zafriña. “Hoy podemos ver que están en óptimas condiciones, pero hay que hablar que hay maíces más bajos, más pequeños en porte, que potencialmente tienen menor rendimiento”, remarcó y añadió que actualmente las condiciones climáticas están acompañando.
Señaló que otro desafío que puede enfrentar el cultivo de maíz son las heladas en etapa de cargado de granos, que pueden afectar la producción. “Ahora lo que nos queda es acompañar el clima y esperar que las heladas no vengan, o por lo menos, no en la etapa de granulación, y que sería entre mayo y junio”, expresó y subrayó que hay ciertas preocupaciones por las heladas, ya que el maíz entra en fase con grano de coco, a partir de los 65 días más o menos, y que es la etapa más delicada.
En ese sentido, mencionó que existen modelos climáticos que hablan de un invierno más tempranero. “Digamos que sería en mayo o junio. Entonces, es ahí en donde realmente la planta podría exponerse. En mayo y junio, si tenemos helada, vamos a ver problemas de quiebre de alguna planta o de mala calidad”, manifestó.
La analista explicó que la calidad de los granos, en nuestro país ya no es un problema tan severo como en años anteriores. “Realmente hoy los silos consiguen poner en condiciones. Y también el mercado está más adaptado a otras calidades, porque anteriormente era una calidad de 5 % o 6 %, y hoy por hoy, el mercado te consigue absorber 8 % o 10 %”, señaló.
En cuanto a plagas y enfermedades, mencionó que no se reportaron casos muy importantes, pero el factor climático de alguna manera va a tener ciertas incidencias, ya que hay plantas con menor porte y, por ende, menos espigas, sin que eso represente un quiebre de productividad.
“Entonces van a haber parcelas con mínimas de rendimiento que realmente son por estos estreses hídricos que tuvieron, pero no podemos hablar de quiebre de rendimiento”, comentó.
[Foto: Lic. Liliana Báez / Gentileza]


