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Sequía en Uruguay ya genera pérdidas superiores a USD 1000 millones en la agricultura

La prolongada sequía que afecta a varias regiones agrícolas de Uruguay ya provocaría pérdidas superiores a USD 1000 millones, principalmente por la fuerte caída en los rendimientos de soja y maíz, según estimaciones que vienen desde referentes del sector productivo de dicho país. De acuerdo con el portal Rurales El País, esta advertencia fue realizada por Carlos Foderé, director de la empresa agrícola Fadisol, quien señaló que el impacto climático ya se refleja con claridad en los cultivos y que la situación productiva se ha deteriorado considerablemente en las últimas semanas. Desde la zona de Ombúes de Lavalle, en el departamento de Colonia, el empresario explicó que las precipitaciones han sido muy escasas desde diciembre, lo que afectó el desarrollo normal de los cultivos de verano. “El daño ya está hecho, aunque si llueve ahora puede ayudar en parte. Estamos viendo maíces de segunda que directamente se están utilizando para pastoreo, mientras que en muchas sojas de segunda los cultivos están muy ralos y todavía se ve el rastrojo de paja”, describió. De acuerdo con las estimaciones del sector, las exportaciones de soja podrían reducirse a la mitad en la presente campaña, debido al fuerte recorte de la producción. En el caso del maíz, los cultivos de primera registrarían rendimientos cercanos a la mitad de lo esperado, mientras que los maíces de segunda presentan pérdidas aún más severas, con perspectivas productivas muy bajas o prácticamente nulas. A este escenario también se suman caídas en la producción de girasol y sorgo, así como posibles problemas de calidad en los granos que finalmente logren cosecharse. El contexto de precios internacionales tampoco ayuda a mejorar las perspectivas económicas del sector. Según Foderé, los costos de producción requieren rendimientos cercanos a los 3000 kilos de soja por hectárea para cubrir gastos, mientras que el promedio nacional podría ubicarse apenas entre 1500 y 1600 kilos por hectárea. Reclamos por mayor apoyo al sector. El empresario también cuestionó la falta de medidas más amplias de apoyo al sector productivo y planteó la necesidad de ampliar la cobertura de la emergencia agropecuaria. En particular, mencionó que departamentos como Soriano y Colonia también atraviesan una situación compleja por la sequía, pese a que inicialmente no fueron incluidos dentro de las zonas declaradas en emergencia. Además, recordó que los resultados de la última campaña de invierno ya habían dejado márgenes ajustados para muchos productores, lo que agravó la situación financiera de las empresas agrícolas. En ese contexto, estimó que más del 50 % de los productores tuvieron que refinanciar sus compromisos tras la última cosecha, lo que complica aún más la capacidad de afrontar una nueva campaña con pérdidas. Ante este panorama, desde el sector se plantea la necesidad de instrumentar herramientas financieras de apoyo, como líneas de garantía crediticia más amplias, que permitan a los productores atravesar la actual crisis climática. [Foto: Sequía en Uruguay – cultivos de soja / Imagen sacada de internet – Rurales El País]

La prolongada sequía que afecta a varias regiones agrícolas de Uruguay ya provocaría pérdidas superiores a USD 1000 millones, principalmente por la fuerte caída en los rendimientos de soja y maíz, según estimaciones que vienen desde referentes del sector productivo de dicho país.

De acuerdo con el portal Rurales El País, esta advertencia fue realizada por Carlos Foderé, director de la empresa agrícola Fadisol, quien señaló que el impacto climático ya se refleja con claridad en los cultivos y que la situación productiva se ha deteriorado considerablemente en las últimas semanas.

Desde la zona de Ombúes de Lavalle, en el departamento de Colonia, el empresario explicó que las precipitaciones han sido muy escasas desde diciembre, lo que afectó el desarrollo normal de los cultivos de verano.

“El daño ya está hecho, aunque si llueve ahora puede ayudar en parte. Estamos viendo maíces de segunda que directamente se están utilizando para pastoreo, mientras que en muchas sojas de segunda los cultivos están muy ralos y todavía se ve el rastrojo de paja”, describió.

De acuerdo con las estimaciones del sector, las exportaciones de soja podrían reducirse a la mitad en la presente campaña, debido al fuerte recorte de la producción. En el caso del maíz, los cultivos de primera registrarían rendimientos cercanos a la mitad de lo esperado, mientras que los maíces de segunda presentan pérdidas aún más severas, con perspectivas productivas muy bajas o prácticamente nulas.

A este escenario también se suman caídas en la producción de girasol y sorgo, así como posibles problemas de calidad en los granos que finalmente logren cosecharse. El contexto de precios internacionales tampoco ayuda a mejorar las perspectivas económicas del sector.

Según Foderé, los costos de producción requieren rendimientos cercanos a los 3000 kilos de soja por hectárea para cubrir gastos, mientras que el promedio nacional podría ubicarse apenas entre 1500 y 1600 kilos por hectárea.

Reclamos por mayor apoyo al sector. El empresario también cuestionó la falta de medidas más amplias de apoyo al sector productivo y planteó la necesidad de ampliar la cobertura de la emergencia agropecuaria.

En particular, mencionó que departamentos como Soriano y Colonia también atraviesan una situación compleja por la sequía, pese a que inicialmente no fueron incluidos dentro de las zonas declaradas en emergencia.

Además, recordó que los resultados de la última campaña de invierno ya habían dejado márgenes ajustados para muchos productores, lo que agravó la situación financiera de las empresas agrícolas.

En ese contexto, estimó que más del 50 % de los productores tuvieron que refinanciar sus compromisos tras la última cosecha, lo que complica aún más la capacidad de afrontar una nueva campaña con pérdidas.

Ante este panorama, desde el sector se plantea la necesidad de instrumentar herramientas financieras de apoyo, como líneas de garantía crediticia más amplias, que permitan a los productores atravesar la actual crisis climática.

[Foto: Sequía en Uruguay – cultivos de soja / Imagen sacada de internet – Rurales El País]

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