La capacidad instalada de procesamiento de las industrias asociadas a la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) volvió a ubicarse por encima de 4,5 millones de toneladas anuales, tras la reactivación de una línea industrial que había permanecido inactiva durante varios años.
Según datos publicados por el gremio, la reapertura de esta capacidad productiva se concretó durante los últimos meses de 2025, permitiendo restituir el potencial de molienda del sistema industrial vinculado a la soja en el país.
El informe recuerda que, durante los primeros años de la década pasada, las empresas del sector concretaron importantes inversiones en nuevas plantas y ampliaciones de infraestructura, lo que permitió aumentar significativamente la capacidad de procesamiento.
Como resultado de esas inversiones, la capacidad instalada de la industria oleaginosa pasó de 1,5 millones de toneladas anuales a más de 4,5 millones hacia 2014, consolidando al complejo industrial como un actor relevante dentro de la economía nacional.
Sin embargo, en 2018, la suspensión de operaciones de una de las plantas redujo la capacidad disponible a poco más de 4,2 millones de toneladas anuales. La reciente reactivación de la línea de molienda permite ahora recuperar ese potencial productivo.
Mayor dinamismo. Este fortalecimiento de la infraestructura industrial se dio en paralelo con un mayor dinamismo en la molienda de soja durante 2025. Al cierre del año, Paraguay procesó 3,33 millones de toneladas de soja, el volumen más alto desde 2019 y uno de los registros más importantes de la última década, reflejando una mejor utilización de la capacidad instalada del sector.
De acuerdo con el análisis de Cappro, este repunte estuvo vinculado en parte a condiciones externas más favorables y a una menor presión para exportar granos sin procesar, lo que incentivó un mayor nivel de industrialización dentro del país.
Desafíos. Pese a este avance, el gremio advierte que mantener niveles elevados de procesamiento requerirá seguir avanzando en competitividad y en políticas de largo plazo que permitan aprovechar de manera eficiente la infraestructura industrial existente.
Actualmente, la capacidad nominal de molienda de las plantas asociadas alcanza aproximadamente 13.830 toneladas por día, lo que proyectado sobre 330 días de operación anual (considerando paradas técnicas) equivale a poco más de 4,5 millones de toneladas por año.
[Foto: Silos / Archivo / Productiva C&M]


