De acuerdo con datos oficiales del Banco Central del Paraguay (BCP), la agricultura representó el 15,8 % de la cartera total del sistema bancario nacional durante el primer mes del año. Sin embargo, los desembolsos muestran una reducción interanual del 3,67 % frente al dinamismo registrado en el mismo periodo del 2025.
Durante enero, las entidades bancarias destinaron un total de G. 29,25 billones (equivalentes a USD 4501,32 millones) exclusivamente al financiamiento de actividades agrícolas. Esta cifra adquiere una dimensión relevante al contrastarla con la torta general del crédito; de los G. 185,2 billones que el sistema volcó a la economía global en el mes, casi 16 de cada 100 guaraníes fueron a parar directamente a manos de productores del campo.
Sin embargo, al realizar la comparación interanual, los números revelan un enfriamiento moderado en el ritmo de colocación. En enero de 2025, el sector había logrado capitalizar créditos por un valor de G. 30,37 billones (USD 4672,86 millones), lo que representa una caída nominal de USD 171,5 millones para el inicio de este 2026.
Esta variación porcentual negativa del 3,67 % podría estar vinculada a una mayor autoliquidez de los productores tras los cierres de campañas previas o a ajustes en las políticas de riesgo ante la volatilidad de los precios internacionales de los commodities.
En el mapa de actores financieros, Sudameris se posicionó como el líder indiscutible del segmento con una cartera agrícola de USD 1215 millones, seguido por Banco Continental y GNB, que aportaron USD 669 millones y USD 666 millones, respectivamente.
Estos tres jugadores por sí solos concentran el 56 % de todo el financiamiento agrícola del país. Luego se ubican entidades bancarias como Itaú, Atlas y Bancop. Ya en el otro extremo de la balanza, instituciones con perfiles más corporativos o de consumo masivo, como Citibank o Banco de la Nación Argentina (BNA), mantienen una participación marginal o nula en este rubro, dejando el terreno libre a los bancos con robustas estructuras de agronegocios que sostienen la producción nacional en este arranque de año.
De esta manera, el sistema financiero paraguayo arrancó enero de 2026 con un despliegue de capital que reafirma a la agricultura como uno de los motores indispensables de la economía local, aunque con cifras que sugieren una cautela estratégica en comparación al año anterior.
[Fuente: Cosecha de trigo / Archivo / Productiva C&M]


